PASCUA
Era con la fiesta de Pentecostés y la de los Tabernáculos una de las tres solemnidades litúrgicas, con que el pueblo hebreo recordaba los beneficios, que había recibido de Dios en el orden de la naturaleza y de la gracia en el curso de su agitadísima historia. El nombre hebreo es «Pesach», en arameo «Paschah», de donde viene nuestra Pascua. La raíz verbal «Psch» significa saltar, pasar al otro lado y la fiesta fue instituida para recordar la salvación de los primogénitos de los hebreos durante la décima plaga de Egipto, cuando el Ángel exterminador pasaba de largo las casas de los hebreos señaladas con la sangre del cordero (Ex. 12, 13, 23, 27).
La fiesta duraba del 14 al 21 del mes de «Nisán» (= marzo-abril). El primero y el último día eran de fiesta completa con obligación de descansar (v. Ex. cap. 12; Lev. 23, 1-14). El día 14 todo jefe de familia llevaba al templo un cordero o un cabrito, para que el sacerdote lo degollase y derramase su sangre sobre el altar, mientras su grasa era quemada; vuelto a casa se asaba el animal clavado en dos palos en forma de cruz, para que no se rompieran sus huesos. Después de anochecer se celebraba la gran cena pascual, en la que se consumía el cordero, entre oraciones e instrucciones, con pan sin levadura y con hierbas amargas. Los comensales debían encontrarse en las condiciones de pureza legal. Todo resto de carne se arrojaba al fuego.
Durante la semana de Pascua se comía solamente pan ácimo —de donde viene el nombre de fiesta de los ácimos usado en el Evangelio— y se ofrecían en el templo sacrificios especiales. Este rito se fue enriqueciendo con el correr del tiempo. El cordero pascual era un sacrificio real y verdadero y prefiguraba la inmolación de Cristo (I Cor. 5, 7, donde «Pascua» indica por metonimia el cordero; I Petr. 1, 19; cfr. Jo. 19, 33-36). El convite pascual en el que renovaba Israel su pacto con Dios fue figura del convite eucarístico (I Cor. 10, 17). Jesucristo instituyó la Eucaristía precisamente al fin de su última cena pascual.
Bibliografía
Art. «Pâque», en DBV, IV, 2004-2106;
F. X. Kortleitner, , Oeniponte, 1917, pp. 256-267;
E. Archeol. bibl., Turín, 1942, p. 165. * Schuster-Holzammer, , 2 vols., Barcelona, ELE.