MODALISMO
Complicada herejía trinitaria nacida en Oriente a fines del s. II y divulgada ampliamente por la Iglesia occidental. Defiende un Monoteísmo riguroso hasta el punto de concebir la Trinidad de las divinas Personas como tres modos de ser y de manifestarse del único Dios: este Dios en cuanto crea y engendra es el Padre, en cuanto es engendrado y redime a los hombres es el Hijo (Cristo), en cuanto santifica es el Espíritu Santo. No hay, pues, distinción real de Personas, sino que uno solo es el principio de todo, esto es, el Padre, que ha creado, se ha encarnado, ha muerto y resucitado. De aquí los nombres de Monarquianismo (= un solo Principio) y Patripasianismo, dados a la herejía modalista.
Su autor fue Noeto, condenado por el Presbiterio de Esmirna, donde predicaba su falsa doctrina: sus discípulos Epigonio y Cleomenes vinieron a Roma para propagar la doctrina de su maestro. Contra Noeto escribió S. Hipólito. Hubo además un Praxeas, que encontró en Roma la vigorosa oposición de Tertuliano. Pero más tarde (a principios del s. III) vino a Roma otro oriental, a quien se puede llamar el arquitecto del error modalista: Sabelio (de donde el nombre de Sabelianismo, con que se conoció este error en los siglos siguientes). Sabelio refinó el Monarquianismo reduciendo las Personas divinas a simples modalidades transitorias: Dios es el Padre o el Hijo o el Espíritu Santo, según su modo de obrar. De esta manera quedaba radicalmente eliminado el problema trinitario. El Papa Calixto excomulgó a Sabelio. Pablo de Samosata profesó junto con el Adopcionismo (v. esta pal.) el error de Sabelio. Posteriormente el Sabelianismo sufrió notables ampliaciones y modificaciones.
Bibliografía
J. Tixeront, , Paris, 1928, t. I, p. 253 ss. y 482 ss.;
F. Cayré, , I, 166-67;
G. Bardy, «Monarchianisme», en DTC.