LUTERANISMO
Se puede tomar en dos sentidos: 1) como secta religiosa, una de tantas de las que nacieron de la llamada Reforma de Martín Lutero; 2) como sistema doctrinal creado por Lutero y divulgado por él y por sus primeros discípulos en oposición a la Iglesia y a la doctrina católica. Este segundo sentido es el que nos interesa.
Lutero (1483-1546), n. en Eisleben, vivió gran parte de su vida en Erfurt y en Wittenberg, en Alemania; tuvo una infancia triste y sometida a una dura disciplina en su casa y en la escuela. De ingenio poco común, tuvo sin embargo un sentimiento exuberante y violentas pasiones, siempre en lucha con su educación religiosa no exenta de supersticiones. Se hizo Agustino como consecuencia de un gran terror experimentado durante una tormenta. Estudió en un ambiente en que dominaban el Nominalismo de Ockam (que mortificaba la razón humana) y el Agustinismo (que mortificaba la libertad y la actividad del hombre bajo la acción de Dios). En el Convento se mostró al principio escrupuloso en la observancia, después comenzó a sentir los estímulos de la carne, a los que no siempre supo resistir; aquí se origina el violento drama de su espíritu aterrado ante el pensamiento de su condenación.
Profesor de Sda. Escritura en Wittenberg, expuso en 1515-16 la Carta a los Romanos de S. Pablo, en que se habla del pecado original y del problema de la justificación. En S. Pablo creyó encontrar el gran principio de todo su sistema, esto es, que para justificar y santificar al hombre basta la fe sin obras. Ya había ocurrido el naufragio moral e intelectual de su espíritu cuando, en 1517, se presentó la ocasión de ponerlo en evidencia: la predicación de las indulgencias confiada a los Dominicos, contra la cual se levantó Lutero (movido también por algo de envidia), fijando a la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg 95 tesis en que se impugnaba la doctrina sobre las indulgencias (v. esta pal.). En 1520, León X publicaba contra Lutero y sus errores la Bula Exurge Domine. Así comenzó la rebelión luterana, que había de desgajar de la Iglesia de Cristo tan gran parte de Europa.
Esquema doctrinal del Luteranismo:
1) La justicia original (v. esta palabra) era connatural en Adán lo mismo que la vista de sus ojos. 2) El pecado original (= pérdida de la justicia original) corrompió intrínsecamente la naturaleza, de manera que el hombre ya no es capaz de hacer ningún bien. 3) Con el pecado original decayó la razón humana y dejó de existir el libre albedrío. 4) Por lo tanto, el hombre ya no es responsable de sus actos, tanto más cuanto que está dominado tiránicamente por la concupiscencia, que es intrínsecamente pecaminosa aun en sus movimientos instintivos.
5) El hombre caído por el pecado original es insanable, de tal suerte que ni Dios puede curarlo. Por esta razón la Redención (v. esta pal.) es totalmente extrínseca a nosotros, realizada por Cristo, que se ha puesto en nuestro lugar para pagar la pena de nuestros pecados a la divina justicia (sustitución penal). La justificación del hombre se realiza extrínsecamente de una manera negativa cubriendo el pecado (no destruyéndolo), y de una manera positiva imputándonos la santidad y méritos de Cristo.
6) No hay en nosotros gracia habitual; la gracia actual no es una fuerza o una cualidad del alma, sino el mismo Dios obrando sobre nosotros. 7) El único acto bueno que puede hacer el hombre es la fe fiducial, o abandono en Dios, por la cual confía en la misericordia divina y en la remisión de sus pecados. 8) Por consiguiente, los Sacramentos no tienen razón de existir: Lutero conserva el Bautismo, la Penitencia (con la cual se declara, pero no se realiza, la remisión de los pecados) y la Cena (que ya no es la Misa). En la Eucaristía quedan el pan y el vino tal como son, aunque Cristo se hace presente en ellos (impanación), no por la Consagración solamente, sino también en virtud de la fe de los fieles.
9) La Iglesia monárquica, con su Jerarquía, es institución humana: entre el individuo y Dios no hay intermediario ninguno. La única fuente en que el hombre puede y debe beber la verdad divina es la Biblia, interpretada individualmente bajo la iluminación divina (libre examen). La Tradición no tiene más que un valor puramente humano. La verdadera Iglesia de Cristo es la invisible (influjo de Wicleff y Huss). 10) Negación de las indulgencias, del Purgatorio, de la invocación de los Santos, y de las oraciones por los difuntos.
El Luteranismo podría caracterizarse como un seudo-sobrenaturalismo individual.
Bibliografía
H. Denifle, , 1910-1913;
H. Grisanti, , Madrid, 1934;
C. Amerio, , Brescia, 1942;
I. Lortz, , Friburgo de Brisg., 1939-40;
J. Paquier, «Luther», en DTC;
F. J. Montalbán, , Madrid, 1942.