PROSÉLITO
Prosélito era el pagano que abrazaba el judaísmo ( προσήλυτος = sobre-añadido, adjunto). Distínguense dos clases de adjuntos. Los verdaderos prosélitos eran los que aceptando la circuncisión y la Torah entraban en la comunidad de la alianza y se hacían judíos de nación y de religión. «Los timoratos» ( φοβούμενοι ) o «devotos de Dios» ( σεβόμενοι ), que, sintiendo repugnancia por el rito de la circuncisión, no pasaban de meros simpatizantes y se obligaban al monoteísmo, a la observancia del sábado, a contribuir con algo al sostenimiento del Templo y a frecuentar las sinagogas. Un judío no podía sentarse a la mesa con ellos sin contraer impureza (Act. 10). Eran, no obstante, la clase más numerosa, y constituían como la fuerza de choque de que se servía el judaísmo de Palestina y de la diáspora en su incesante obra de proselitismo (Mt. 23, 15). San Pablo encuentra prosélitos y «devotos» casi por todas partes a la sombra de la diáspora judía, generalmente siempre bien dispuestos a acoger el Evangelio. Mucho más tarde, a los verdaderos prosélitos los rabinos los llamaron «prosélitos de justicia».
Eran distintos de ellos los «prosélitos de la puerta o de vivienda», término geográfico que abarca a aquellos que vivían dentro de las puertas, o sea en el territorio de Israel, en lo que vuelve a aparecer el sentido primitivo del hebreo gherim ( μέτοικοι ) = extranjero-huésped. No debe confundírseles con los «devotos».
Bibliografía
G. Ricciotti, Storia d’Israele , II, 4.ª ed., Torino 1934, pp. 231-47. J. Bonsirven, Le Judaïsme 484APalestinien au temps de J.-C. , I al II, París, años 1934-1935.