LIRIO de los campos
«Mirad a los lirios del campo; pues ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. Si Dios así viste a la hierba del campo, que hoy es y mañana es arrojada al fuego...» (Mt. 6, 28 ss.; Lc. 12, 27 s.). Es el anthemis , de forma semejante a la margarita. Los beduinos del sur de Gaza la llaman hanun abiad = flor blanca; el abib-labon del hebreo antiguo. En Palestina despunta como una hierba; la flor no es ni roja ni púrpura, pero tiene una delicada belleza que le da su particular encanto. Es gracioso en todas las horas del día y en cada uno de los períodos de su crecimiento, e incluso cuando envejece y se marchita.
El anthemis seco es recogido juntamente con las otras hierbas y es arrojado al horno. Tiene una corola que explica la alusión al rey Salomón. Antes se había pensado en el lilium candidum (Fonk) y en la anémona coronaria, pero no son hierbas ni son arrojados al horno. Solamente el anthemis responde a las características expresadas por Jesús. [F. S.]
Bibliografía
E. Ha-Reubéni, Le lis des champs , en RB , 54 (1947), 362 ss.