GETSEMANÍ
(Hebreo, gath-šemaním, «lagar de aceite».) Huerto o granja (Mc. 14, 32; Mt. 26, 36) en Jerusalén, al otro lado del torrente Cedrón, en la ladera del monte de los Olivos (Lc. 22, 39; Jn. 18, 1-2), célebre por la oración , agonía y prisión de Cristo. Puede suponérsela semejante a una propiedad rústica de tipo oriental, plantada de olivos, cercada con una dura pared, provista de una gruta acomodada para vivienda y molino de aceite (de donde viene su nombre). Los lugares de la agonía y del aprisionamiento fueron objeto de veneración desde los primeros siglos (Eusebio en el 330, el Peregrino de Burdeos en el 333, San Cirilo de Jerusalén en el 347, San Jerónimo en el 390, la peregrina Eteria en el 395). En el lugar de la agonía erigió el emperador Teodosio (379-395), entre el 330 y el 390, una basílica, de la que dan testimonio San Jerónimo y Eteria. Según el descubrimiento arqueológico de 1919, esa basílica presenta un edificio rectangular (20,05 x 16,35) de tres naves, con pavimento de mosaico: en medio de la nave central está el macizo roqueño sobre el que agonizó Jesucristo, e incorporado al pórtico de la 236Bbasílica, el lagar de aceite.
La destruyeron los persas (611) y la reedificaron los Cruzados dándole el título de Santísimo Salvador. Después de las excavaciones de los años 1909-1910 puede ser reconstruida en sus grandes líneas con la ayuda de los datos que trae Juan de Würtburg en 1165 y Teodorico en 1172. Después de haber estado en ruinas desde el s. xm, recibió nueva vida sobre el plano de la basílica teodosiana, por obra del arquitecto italiano A. Barluzzi en 1924. El lugar del prendimiento lo señaló la tradición primitiva a 50 m. al norte del lugar de la agonía, y posteriormente se ha tenido como tal una gruta sita a 100 m. del huerto medieval, que en las desnudas paredes ofrece señales de una antigua veneración. La destrucción de la iglesia de los Cruzados determinó para los fieles un desplazamiento de los sagrados recuerdos, y así la agonía fue localizada en la gruta y la traición y prendimiento en. el huerto. Hoy se ha corregido ese error y el lugar ha vuelto a tomar la fisonomía que le había impreso la tradición. [A. R.]
Bibliografía
H. Vincent - F. M. Abel, Jérusalem nouvelle, II, París 1922, pp. 338-44. U. Holzmeister, en VD, 1 (1921), 129- 38. A. Vaccari, La S. Bibbia, VIII, Firenze 1950, pp. 154, 296.