Diccionario Bíblico

Armando Rolla

ETÍOPE (Versión)

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Es uno de los primeros y más conspicuos frutos del cristianismo trasplantado al reino de Aksum durante el s. IV por los sirios Frumendo y Edesio, primero esclavos y después confidentes del rey ’Ezana, convertido al cristianismo (Rufino, PL 21, 198B478-479; San Atanasio, PG 25, 656-57; inscripciones aksumitas relativas al rey ’Ezana). Desconócese la época de la versión primitiva, que ciertamente tuvo que ser poco tiempo después de la introducción del cristianismo, ya que se necesitaba una versión utilizable por parte de la comunidad, ignorante de lenguas extranjeras. La lengua empleada es el ge’ez, actualmente lengua litúrgica de la Iglesia coptomonofisita, a la que pertenecen las poblaciones «amáricas y tigrinas». Es una lengua semita en cuanto a los elementos lexicográficos, morfológicos y sintácticos procedentes de los dialectos árabes preislámicos. La versión primitiva fue realizada con diligencia, mas no sin impericia, sobre el texto griego usado por la Iglesia alejandrina, íntimamente ligada a la etiópica desde el tiempo de San Frumendo, consagrado obispo por San Atanasio de Alejandría.

El códice utilizado es muy semejante al Vaticano (B), con la recensión anterior a la de los LXX en las hexaplas para el Antiguo Testamento y la de Hesiquio para el Nuevo. Son raros los códices que reproducen la versión primitiva: para el Octateuco, los códices Londinense de la Sociedad bíblica y el Parisino 3; para los libros de los Reyes, los códices Vaticano de Borja 3 y el Parisino «Abbadino» 57; para los profetas, el códice Parisino «Abbadino» 55 y el Berlinense Peí. II Nachtr. 42; para el Nuevo Testamento, los dos códices Parisinos 32 y 45. La versión primitiva fue revisada según diferentes criterios, tratando de conformarse a textos griegos de otras recensiones, a textos coptos y árabes, y respecto del Antiguo Testamento, conformándose al texto hebreo. Esta revisión se efectuó en el s. vm, y los códices más antiguos que la contienen se remontan al s. xiii. Fue responsable del trabajo un tal abbas Sálámá, a quien en los documentos etíopes se llama «traductor de las Sagradas Escrituras», «el que tradujo del árabe al ge’ez la Sagrada Escritura». La única versión íntegra de la versión etíope es la publicada a cargo de la Misión católica (Asmara 1920-1926).

Hay otras ediciones más antiguas, pero son parciales; cf. A. Vaccari, De Textu (Institutiones biblicae, I), 5.ª ed., Roma 1937, p. 284 s. [A. R.]

Bibliografía

L. Mechineau, en DB, II, col. 2014-33.

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