Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

PERÚ

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1. En la época de la conquista (1529-1550). El conquistador del P., marqués don Francisco Pizarro, al fundar, el 18 de enero de 1535, en nombre de Carlos V, la ciudad de Lima, ponía con sus maños la primera piedra de la iglesia dedicándola a N.ª S.ª de la Asunción, erigióa después en catedral por Paulo III el 14 de mayo de 1541 (Cf. Tobar, M., Apuntes para la historia eclesidstica del P., Lima 1873). En la fiesta de la Asunción tomaba parte el gobierno con todas las autoridades (Portal, J., Lima religiosa, Lima 1924). La cuñada de Pizarro, doña Inés Muñoz, la primera mujer española que arribd al P., fundó el célebre monasterio de la Concepción en Lima, y ella másma, viuda por segunda vez, fue su primera novicia. En mayo de 1536, después de ocho meces de lucha por la posesión de Cuzco —la antigua capital del vasto imperio de los incas—, los españoles, man dados por Hernando Pizarro, y asedíados por las tropas del inca Manco, se vieron forzados a atrincherarse bajo los muros de un edificio cubierto de paja (llamado Suntur-Huasi = Casa del Gobiemo) encomenddndose fervorosamente al Señor, a Nuestra Señora y al senor Santiago. Los indios decidieron incendíarlo.

Al llegar el momento previsto, se lanzaron al asalto y arrojaron teas inflamadas sobre el techo. Mas he aquí que, encima del másmo, suspendida en el aire, vieron a una maravillosa Scnora con un Niño en los brazos en ademán de apagar el fuego repetidas veces. Atemorizados los indios, se dieron a la fuga. El hecho fue narrado, con algunas variantes accidentales, por el inca Garcilaso, basado en testigos oculares y contempor&neos, en sus Comentarios Reales; por Prescott en la Historia de la conquista del P. (L. III, c. 10). El edificio (la Casa del Gobierno) sobre cuyo techo se dignó aparecer Nuestra Señora se convirtió en oratorio llamado «Capilla del Triunfo». En 1538 sirvió de catedral —la primera Sede episcopal del P.— hasta que se construyó una nueva, dedicada a la Asunción. En el altar mayor se puso una imagen de «N.ª S.ª del Descenso o del Triunfo» y en la fachada dos inscripciones recuerdan la prodigiosa aparición. El 15 de agosto de 1539, Gómez de Alvarado fundaba la ciudad de Huánuco y le daba por principal Patrona a la Virgen Asunta (Cf. Richter, F., O. F.

M., El culto de la Asunción en el P., en aActas del Congreso Asuncionista Franciscaño de America Latin», Buenos Aires 1949, p. 136). Asímismo, el 15 de agosto de 1540, García Manuel de Carbajal fundaba la ciudad de Arequipa, que se ha distinguido siempre por su devoción a la Virgen Asunta. En efecto, el Capítulo la declaró oficialmente Patrona de la ciudad. También la catedral, el episcopado y el seminario la eligieron por Patrona, festejándola solemnemente cada afto (Cf. Benavente, V. N., Historia sintitica de Arequipa; Richter, 1. c., p. 134). En 1547, el cacique de Lunahuana (departamento de Lima), don Jerónimo Acoasca, movido por su devoción a la Virgen Asunta. «haci'a donación de un vasto huerto del valor de 500 pesos de oro a la iglesia de N.ª S.ª del Reposo; donación que él hacia espontáneamente para el servicio de Dios y de su bendita Madre...» (Registro 14 del Archivo Conventual de Lima, doc. n. 1; Cf. Richter, 1. c., pp. 139-140). Dos departamentos del P. tomaron el nombre de la Virgen: el de «Loreto» y el de la «Madre de Dios».

Y en el alma de los indios de tal manera se asentd la devoción a la Virgen, que uno de sus historiadores, el inca Garcilaso, sintió necesidad de hacer hincapié en el hecho de que los indios «no satisfechos con oír a los sacerdotes dar nombres latinos o españoles a la Virgen, se esforzaban por traducirlos a su lenguaje. Ellos la llamaban «Mammancic», que significa «Nuestra Señora y nuestra Madre»; «Coy», Reina; aNust», Princesa de sangre real; «Huchanac», la sin pecado; «Diospa Mamann, Madre de Dios, y otros de este género.

2. En la época colonial (1550-1821). En los casi trescientos años de la época colonial de los virreyes españoles, la historia del P. continúa manifestándose abiertamente mariana, debido, sobre todo, a la labor de los másioneros franciscaños, agustinos y jesuitas. La piedad mariana del P. rivalizaba con la de Espafia. De ello son indicio elocuente las númerosas coíradías, los númerosos santuarios mariaños, los particulares horaenajes tributados a la Virgen, etc. El 2 de febrero de 1619, el Consejo Académico de la universidad de S. Marcos de Lima —la primera y más célebre de todo el continente, fundada en 1551— juraba defender el másterio de la Inmaculada Concepción. La másma universidad de Lima acostumbraba conferir los grados académicos ante el altar de N. a S a de la Antigua. La primera aReducción» del P. fue fundada por los Jesuitas en 1638 y fue puesta bajo la protección de la Inmaculada Concepción. Al multiplicarse más tarde las «reducciones» se multiplicaron también los títulos mariaños de las másmas.

Los principales santuarios mariaños del P., cuyas imágenes han sido solemnemente coronadas, son: 1) N.ª S.ª de la Merced de Lima (1924); 2) N.ª S.ª del Rosario de Lima (1927); 3) N.ª S.ª de Belén de Cuzco (1933); 4) N.ª S.ª de los Dolores, llamada la Napolitana, de Arequipa (1940); 5) N.ª S.ª de la Puerta de Otuzco (1943); 6) N.ª S.ª de Cocharcas de Apurímac (1947); 7) N.ª S.ª de los Carmelitas de la Legua de Callao (1951); 8) N.ª S.ª del Milagro de Lima (1953); 9) N. a S a de Guadalupe de Pacasmayo (1954). A éstos se pueden añadir los santuarios de N.ª S.ª de los Desamparados de Lima; N.ª S.ª de Copacabana, célebre por haber emitido sudor, venerada desde 1591, en la catedral de Lima y después en una iglesia propia sita en el barrio de San Lázaro; N.ª S.ª de los Dolores de Catamarca; N. a S a del Arco del barrio de S.

Miguel de Pallaques; N.ª S.ª del Socorro del puerto de Huanchaco en Trujillo; N.ª S.ª de la Misericordía de lea, que el 10 de septiembre de 1710 sudó milagrosamente y apareció mucho más hermosa; N.ª S.ª de Huambalpa; N.ª S.ª de Socos; N.ª S.ª de la Candelaria de Caima en Arequipa; N.ª S.ª de Chapí; N.ª S.ª de Characato, que en 1688, después de las plegarias de los fieles sedientos, hizo brotar inmedíatamente una fuente de agua; N.ª S.ª del Descenso o del Triunfo de Cuzco; N.ª S.ª de Alta Gracia de Marcaconga; N.ª S.ª del Rosario de Pomata; N.ª S.ª de la Asunción de Juli; N.ª S.ª del Rosario en la prov. de Carabaya; N.ª S.ª de la Presentación de Coata y N.ª S.ª del Morro Solar.

3. En la guerra por la independencia (1820-1824). En 1820, la ciudad de Trujillo proclamaba su independencia de la dominación española. En esta solemne ocasión, todas las personalidades destacadas de la ciudad, reunidas en el Palacio Municipal, juraron «defender la religión católica, apostólica y romana, la pureza de Santa María Nuestra Señora en el primer instante de su Concepción, y la Patria, hasta la ultima gota de su sangre». Con decreto del 22 de septiembre de 1823, el primer Congreso declaraba a N.ª S.ª de la Merced Patrona de los ejércitos del P. Desde aquel año en adelante el 24 de septiembre, fiesta de N.ª S.ª de la Merced, fue considerado como fiesta nacional. La independencia del P. y de la America del Sur fue decidida en la célebre batalla de Ayacucho. Los generales estaban indecisos entre atacar o no atacar. El general La Mar, jefe de la división peruana, se dirigió con fervor a la Inmaculada en la vigilia de su fiesta y de Ella le vino tal firmeza y tal fe en la victoria que se vio libre de toda duda. Así fue como, el 9 de diciembre de 1824, se decidieron el general Sucre y su Consejo a dar la orden de ataque. La victoria fue completa: el P. era independiente.

Para conmemorar el acontecimiento el Gobierno peruaño decretaba la celebración anual de la fiesta de la Inmaculada en la catedral de Lima. La másma fiesta debia tener lugar en las capitales de los departamentos, de las provincias y de los distritos.

4. En el periodo republicaño. La devoción a María en la república peruana no ha languidecido jamás. Su bandera nacional es testigo de la devoción mariana de los peruaños en el santuario de N. a S a del Pilar de Zaragoza, en España; en el de Luján, en Argentina, y en el de la Inmaculada de Lourdes, en Francia, adonde fue enviada por el Cónsul General del P. en Burdeos, don Pedro Garezón, último comandante del navio «Huáscar» en la batalla de Angamos. En 1904, con ocasión del 50.° de la definición de la Inmaculada Concepción, todas las ciudades del P. celebraron solemncs manifestaciones. En 1924, con ocasión del I Centenario de la proclamación de N.ª S.ª de la Merced de Lima por Patrona de los ejércitos del P., la imagen de la Merced de Lima fue solemnemente coronada en nombre y con la autoridad de la S. Sede, y tanto el ejército como la marina de la república oírecieron a su celestial Patrona un cetro de oro. En 1954, con ocasión del Año Maríaño, se celebraba en Lima un Congreso Eucaristico-Maríaño.

Bibliografía

Vargas Ugarte. R., S. J., Historia del culto de María en Iberoamérica y de sus imágenes y santuarios m< is celebrados, 3.» ed., 2 vols., Madrid 1956 P. SEVERINO de Santa Teresa. O. C. D., Vírgenes conquistadoras que Santa Teresa envió a . Vitoria 1951, pp. 325-350
Bartoa, E., S. I., La dévotion mariale au P., en Du Mañoir, V, Paris 1958, páginas 441-462.

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