DESAMPARADOS (N.ª S.ª de los)
Este gran santuario valenciano se lo debemos al Beato Fr. Juan Gilaberto Jofré. Este varón de Dios vio cómo unos mozuelos insultaban a un infeliz demente. Con el ardor de su palabra movió a los valencianos a compadecerse de los menesterosos. Un tal Lorenzo Salom, con nueve compañeros, secundó los deseos del siervo de Dios: los diez hicieron voto de trabajar gratuitamente en favor de los desamparados. Era tal su celo, que pronto recaudaron para levantar un hospicio. El rey Martin I el Humano contribuyó con crecidas cantidades a la obra. Todo esto tenía lugar allí por el año 1409. Al ano siguiente Benedicto XIII, valenciano de origen, autorizó la erección de una capilla, y al hospicio sc le dio el nombre de Spital de nostra Dona Sancta María dels Innocents. Bajo esta advocación se fundó una cofradía que se preocupó de todos los abandonados. Se buscaba ahora una imagen de la Virgen para constituirla en Patrona. Y dice la tradición que se presentaron Ires desconocidos, escultores de oficio, se pusieron de acuerdo con los miembros de la nueva cofradía y tallaron una imagen. No se supo más de ellos. La escultura es bellísima, sea o no obra de los ángeles.
Está en el nicho que da a la iglesia sobre un trono de nubes sostenido por ángeles. Mide un poco más de seis palmos. El Niño es hermosísimo. Tiene la cabeza inclinada hacia la tierra. Está coronada con diademas de perlas, rubíes y otras piedras preciosas. D. Alfonso, príncipe de Asturias, fue puesto por su madre, Isabel II, bajo el amparo de la Patrona de Valencia. «No se puede sin una profunda emoción hollar las sonoras losas del rico mármol de la iglesia de los Desamparados, ni vagar bajo sus cuatro arcos bruñidos, bajo aquella magnífica bóveda pintada por Palomino, donde el ruido mesurado de los pasos produce un religioso murmullo.B BIBL.: Excmo. Sr. Conoe de Farraouer, hndgenes de la Virgen apareeldas en EspafUi. t.
1. Madrid 1861. irfgs. 147-166.