SEXOLOGÍA
1. Concepto. - Es el conjunto de hechos y teorías relativos a los fenómenos sexuales desde los puntos de vista anatómico, fisiológico, patológico, psicológico, etnológico, etc. La sexualidad es un fenómeno biológico muy difundido, que —tanto en el hombre como en la mayor parte de los animales— se manifiesta con el gonocorismo (sexos separados) y con la anisogamia (un organismo para el macho y otro para la hembra). Por esta razón la mejor y más comprensiva definición, no digamos del sexo, que es una abstracción, sino de los sexos es todavía aquella con la que Aristóteles inició su tratado sobre la generación: llamamos macho al animal que engendra en otro ser, hembra al que engendra en sí mismo.
2. Determinación del sexo y de los caracteres secundarios. - Desde un punto de vista biológico convendría conocer sobre todo en punto a sexualidad cómo ocurre la determinación del sexo, esto es, cuáles son las causas que hacen que un individuo pertenezca a uno u otro sexo. Pero el problema —algunos aspectos del cual tienen también una clara importancia ética— está muy lejos de haber sido totalmente resuelto, a pesar de los numerosísimos y profundos estudios que se han hecho a este propósito.
Nos limitaremos a resumir, con Hartmann, las más importantes conclusiones que se pueden deducir del conjunto de hechos hasta ahora conocidos:
a) Todo individuo sexualmente diferenciado tiene en sí la potencialidad del sexo opuesto.
b) La determinación del sexo consiste en la inhibición de la realización de un sexo, sin suprimir sin embargo su potencialidad.
c) La determinación del sexo puede ocurrir por efecto de causas no hereditarias —como la diferente nutrición— o también, como ocurre en todos los organismos superiores, por efecto de factores hereditarios o genotípicos. En cuanto a la determinación de los caracteres sexuales secundarios, es decir, a sus causas determinantes, el diferenciamiento morfológico, fisiológico, psíquico de los sexos, sabemos que en los antropoides estas causas son independientes de las hormonas de las gónadas; mientras que en los vertebrados dependen de las hormonas de las gónadas, diversamente influenciadas por otras glándulas endocrinas (v.), principalmente por la hipófisis (v.).
3. Desarrollo de la actividad sexual humana. - Según la mayoría de los modernos sexólogos la actividad sexual, cuya explicación no implica necesariamente el concurso de un individuo de distinto sexo ni siquiera una actividad genital, no comienza en la pubertad, sino en el nacimiento. Según los psicoanalistas, que sobre todo insisten en estos puntos de vista, la sexualidad del niño recorre tres fases evolutivas: oral, anouretral, fálica. Durante estas fases pregenitales psicológicamente el niño atraviesa ya diversas experiencias.
En todas estas afirmaciones de los psicoanalistas, basados en el más crudo materialismo hay, por no decir otra cosa, mucho de exageración. 4. Homosexualidad. - Los estudios sobre el desarrollo sexual del niño, sobre la existencia en cada sexo de limitados caracteres anatómicos del sexo opuesto, etc., han llegado a suponer una originaria bisexualidad en todo individuo y una sucesiva orientación de la misma hacia la masculinidad o la feminidad determinada por la disposición originaria y por influencias y adquisiciones extrínsecas. En el homosexual esta orientación es débil y falaz, acaso por sustratos hormónicos hasta ahora oscuros, tal vez también por momentos psicológicos minuciosa, pero exageradamente estudiados por el psicoanálisis, que ha insistido sobre la importancia patógena de algunos puntos inspirados por su acostumbrado prejuicio pansexualista. No todos los especialistas en esta cuestión admiten estos puntos de vista; muchos —siguiendo a Ombredanne— llegan a juzgar que en sujetos somáticamente normales la homosexualidad es un vicio, una desviación adquirida por las tendencias y no una enfermedad. Cualesquiera que sean las opiniones personales del médico no debe juzgar incurable ni la homosexualidad ni otras desviaciones sexuales, sino que está obligado a tratarlas siempre como si fueran curables, empleando a este respecto medios intrínsecamente lícitos, de los cuales hablamos en la voz Perversiones sexuales.
Por lo que se refiere a otras perversiones, la patología y la psicopatología en general de las sexualidades, véanse las voces: Gonadas, Perversiones sexuales, Psiconeurosis sexuales. Por lo que se refiere a los problemas del sexo, v. Sexo. Riz.
Bibliografía
Bibliografía
G. Montalenti, Sesso, en EI, XXXI, 481
L. Scremin, Diccionario de moral profesional para médicos, Barcelona, 1952
G. Iudica Cordiglia, Questioni medico-matrimoniali, Milano, 1952
A. Bonnar, Il medico cattolico, Alba, 1953.