Diccionario de Teología Moral

Bonifacio Perović (Per.)

SABOTAJE

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1. Noción. - S. se deriva de la palabra francesa sabot (zueco). Hoy generalmente se entiende por s. un trastorno intencional, malicioso, un impedimento de un efecto o de una actividad de un tercero. Igualmente significa un perjuicio insidioso premeditado las más de las veces, o una destrucción de objetos materiales, como también una retención, obstáculo o impedimento injusto puesto a la libertad de acción del contrario. El significado primitivo del término equivalía a efectuar un trabajo de mala manera. Poco a poco s. se ha ido convirtiendo en la expresión con que se indican las medidas para obstaculizar el proceso productivo, o sea, destruir o inutilizar los medios de producción (maquinaria, instrumento, etc.); así s. se ha convertido en un medio de lucha del trabajo y de la revolución social. Lo mismo que la huelga el s. no tuvo por fin solamente el éxito momentáneo, sino fue dirigido también a mantener el socialismo vigoroso y agresivo.

2. Formas del s. - Son diversas: resistencia pasiva, desperdicio de material, seudolealtad, trabajo ficticio, deterioro de la maquinaria, retrasar o dificultar los transportes, disminuir la producción, ocupar los talleres impidiendo el trabajo a los que quisieran seguir en él, empeorar la calidad y hacer los productos inutilizables. Durante la última guerra el s. se hizo universal, destruyendo puentes, carreteras, ferrocarriles, acueductos, centrales eléctricas; además existió el s. en forma de matanza, incendio de pueblos enteros, represalias, actos de venganzas, etc.

3. Valoración del s. - La causa fundamental del s. se ha de buscar en la separación del trabajo de la propiedad, esto es, en la actividad profesional separada de la posesión de los medios de producción, o mejor, en el hecho de que el operario no está incorporado personalmente ni interesado en el proceso productivo. Sin embargo, muchos rechazan el uso del s. Así Sorel lo rechaza porque el sindicalismo a su juicio debe potenciar positivamente las fábricas y las máquinas, ya que un día serán de su propiedad. Igualmente los sindicalistas alemanes rechazan en general esta forma de extorsión. Entre los comunistas —expertos en la organización del s.— se practican según los periódicos muchas formas de s. La Unión Soviética y los países bajo su control con razón o sin ella ven el s. en todas partes y continuamente. Per.

Bibliografía

Bibliografía

R. Michels, Psychologie der antikapitalist. Massenbewegung, Grundriss der Sozialökonomik, IX, p. 282
N. Kassel, Koalitionen u. Kampfmittel, 1925
F. Carnelutti, Teoria del regolamento collettivo dei rapporti di lavoro, 1927.