Diccionario de Teología Moral

Carlo Riz (Riz.)

PARÁLISIS

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1. C o n c e p t o y de f i n i c i ó n. Todo movimiento voluntario es efectuado me diante la sinérgica actividad de dos sistemás de neuronas (por neurona se entiende ia fibrocélula nerviosa): una central o piramidal, o córticoespinal, que comprende las células pira midales de la corteza cerebral motriz y sus prolongaciones que descienden a lo largo del tronco encefálico y la medula espinal para terminar alrededor de las células motrices del lado opuesto; el otro periférico, repre sentado por grupos celulares (células motri ces) del tronco encefálico y de la medula es pinal y de las correspondientes fibras desti nadas a los músculos de la misma mitad del cuerpo.

Toma el nombre de p. la supresión de la motílidad y puede deberse a la interrupción, destrucción, compresión, etc, de las vías del movimiento en cualquier punto de su reco rrido. Por está razón los caracteres de la p. son notablemente distintos (y la apreciación de está diversidad consiente al clínico el diag nóstico exacto de la sede de la neuropatía y facilita sus providencias terapéuticas) según que la lesión haya atacado las neuronas cen trales o las periféricas. En este último caso (p. periférica o flaccida) se observa jufito a la p. muscular, o sea a la pérdida de los mo vimientos, la pérdida del tono muscular o del trofismo de la musculatura (atrofia). En el caso de las p.

centrales (espásticas) se com prueba la pérdida de sola la motilidad vo luntaria; el trofismo muscular se conserva; el tono y los movimientos reflejos son más bien exaltados. 2. Los p r i n c i p a l e s t i p o s de p. - Respecto de su patogénesis las p. (cuando son incom pletas toman el nombre de parexias) se di viden en orgánicas y funcionales, según que sean, o no, debidas a lesiones anatómicas. Las más características p. funcionales se obser van en el histerismo (v.). Respecto de su distribución las p. toman el nombre de tetraplejia cuando la motilidad se suprime en los cuatro miembros; paraplejia cervical (o superior) cuando la p. ataca los dos miembros superiores; paraplejia crural (o inferior o, simplemente, paraplejia) cuando la p. ataca los miembros inferiores; raonoplejía, si la p. interesa un solo miembro; prosopíejia, la p. de la cara; oftalmoplejía, la de los músculos oculares, etc. Muchos síndromes morbosos se acercan por su denominación a la p.: no juzgamos superfluo mencionar algunos. a) La p. agitante (llamada más comúnmen te morbo de Parkinson, del nombre del médico inglés que primero la describió) es una neuropatía crónjea que ataca generalmente a individuos de edad avanzada y se mani fiestá con tremor característico, con una hi pertonía muscular especial, con una gran len titud de los movimientos voluntarios y con modificaciones particulares de la mímica y de la fonación, no tiene nada que ver por tanto con la parálisis si no es el nombre. b) La p.

ascendente (de Landry) es un sín drome que puede ser producido por violentas inflamaciones de la medula espinal (m ielitis) o de los nervios espinales (radiculoneuritis) y se caracteriza por p. que iniciada en los miembros inferiores sube rápidamente a los superiores y alcanzado el bulbo puede ata car los centros de la respiración y del corazón determinando en poco tiempo la muerte del enfermo.

c) La p. bulbar puede ser aguda o cróni ca. Se trata de formás morbosas gravísimás con p. de la cara, lengua, fauces y con tras tornos de la palabra y de la deglución: estas formás son habitualmente letales por p. res piratoria y cardiaca.

d) La p. seudobulbar es bastante seme jante a la anterior, pero menos grave, surge por una lesión bilateral de la neurona pira midal en su recorrido intracerebral.

e) Las p. cerebrales infantiles representan las formás más frecuentes de las cerebropatías infantiles (v. Cerebropatías).

f) En cambio, la p. infantil (o — con tér mino más científico— la poliomielitis anteo rfor aguda de Heine-Medin) es una enfer medad infecciosa debida a un virus neurótropo especial, la cual ataca preferentemente a los niños, tiene carácter epidémico y determina lesiones destructivas sobre todo en grupos más o menos circunscritos de células motri ces espinales, con consiguientes p. atróficas.

g) La p. espinal espástica es una rara en fermedad juvenil, familiar, de lentísimo curso, que se inicia en los miembros inferiores y se caracteriza por una señaladísima espasticidad (o hipertonía) de los músculos. enfer mos. Depende de la degeneración de los haces piramidales.

h) A la p. progresiva dedicamos un articu lo entero, incluso en vista de su inportancia bajo el aspecto moral. Nos limitamos aquí a señalar que los rio médicos dan con frecuen cia el apelativo de progresivos a algunos síndromes paralíticos que van avanzando en gravedad; pero éste es un error y la deno minación se ha de reservar exclusivamente a una meningoencefalitis particular de naturaleza sifilítica, la cual por añadidura tiene muy*poco de paralítica, aunque gira en torTió de trastornos de las pupilas, de la palabra, de los reflejos y de la psique.

3. R e f l e j o s m o r a l e s. - La p. de suyo no disminuye la imputabilidad. Ésta podrá re ducirse — y a veces incluso abolirse— cuando (como en la p. progresiva) coexisten tras tornos mentales. Riz.

Bibliografía

Bibliografía

M. G o k a no, Trattato delle malaitie nervose, Milano. 1951.

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