OFICIO PARVO
1. Datos históricos. Ya en los primeros tiempos de la Edad Me dia se observa especialmente en los monas terios la tendencia a no contentarse con el rezo ordinario de las horas canónicas, sino au mentarlo con algunas otras preces. Gozaban de especial favor los oficios breves, compues tos de algunos salmos, modelados según el oficio del día, en honor de algún misterio o santo. De esta clase era en la Orden bene dictina el oficio parvo de San Benito. De ios monasterios proviene también la costumbre de añadir al oficio del día el oficio parvo en honor de la Virgen. San Ulrico,.Obispo de Augsburgo (t 973), compuso uno dé éstos. Esta costumbre que pasó más tarde al clero secular se había hecho muy común en el s. x i i. Recitábase este oficio los días en que no había oficio de nueve lecciones. San Pío V dispensó de esta obligación común, deján dolo sólo donde era obligación especial, comoen algunas órdenes religiosas. San Pío X quitó también esta obligación.
2. P r á c t ic a m o de r n a. — En los tiempos mo- % demos el oficio parvo de Ntra. Sra. ha adqui rido una importancia cada vez mayor con el nacimiento de numerosas congregaciones fe meninas que han hecho de este oficio su ora ción de cada día, para recordar a la Sma. Virgen, y el ideal de la virginidad cristiana y para asegurarse así la protección de la Ma dre Celestial. Pal.
Bibliografía
Bibliografía
C.
C a l l e w a e r t, De breviarii romani liturgia, Brugis, 1939, p. 311-314.