Diccionario de Teología Moral

Igino Tarocchi, O.F.M. (Tar.)

NODRIZA

Recursos

1. Noción. - Cuando una madre no puede dar el pecho a su hijo por razones imprescindibles de familia o por indicación bien ponderada de los médicos hay que confiar el niño a una mujer que supla este deber maternal. A esta mujer se le da el nombre de nodriza. Hay dos clases de nodrizas: 1) n. en casa; 2) n. a distancia, según que la mujer que da el pecho al niño venga a residir a casa de la madre o le lleven la criatura a su propia casa.

2. Selección. - La selección de una nodriza no es un problema tan sencillo como el público en su gran mayoría cree. Quien tenga verdadera preocupación por la salud', la vida y el porvenir de sus hijos ha de cuidar escrupulosamente la selección de la n. El examen físico acerca del estado general de salud de la n. y la comprobación de la cantidad y calidad de su leche han de ser hechas exclusivamente por el médico, y no conviene fiarse de los conocimientos empíricos populares, ya que el niño ha de adquirir vínculos de dependencia muy fuertes con la n. por medio de la lactancia. Esta es la razón fundamental de que en la n., además de las cualidades físicas, se requieran cualidades morales, como: buena moralidad, apego a la familia, paciencia y tranquilidad de espíritu.

3. Deberes de la n..

- Muchas nodrizas se presentan a las familias débiles, pálidas, etc., atribuyendo este estado al cansancio del viaje, a alimentación insuficiente, a pobreza o al dolor por haber tenido que dejar a su propio hijo o por la muerte de éste: todas estas declaraciones se han de acoger con mucha reserva, ya que las más de las veces se trata de mujeres que o tienen alguna enfermedad particular o hace ya mucho tiempo que dieron a luz y que,han estado amamantando. Si estas mujeres sin conciencia, movidas sólo por una extrema necesidad o avidez· de lucro llegan a encargarse del niño, especialmente cuando viven muy lejos de la vigilancia de la familia del lactante, terminan practicando una pésima lactancia mixta y artificial con los medios más inadecuados y erróneos, atribuyendo después a una constitución malsana o a.enfermedades imaginarias del niño los efectos de los engaños y de los errores cometidos por ellas.

Observaciones de 'todos los países han puesto en evidencia que en este sistema existen tan grandes peligros para el ambiente familiar, por la ignorancia de las mujeres, la falta de higiene, etc., que a veces son necesarios muchos años para poder sacar adelante a un niño arruinado por su n. No se puede excusar de pecado grave a la n. que no supla con amor y verdadera entrega a la madre del lactante obligada a ceder a otra mujer su propio hijo. Pecaría por lo tanto si faltase en los cuidados debidos al niño, no preocupándose de su alimentación, de su limpieza, tratándole mal, abusando ella misma de alimentos excesivos, especialmente de bebidas alcohólicas.

No se podría excusar del pecado mortal la n. que suministrase al niño somníferos (siempre deletéreo en los lactantes), para que no le perturbe el sueño, o le enviciase hasta el punto de crear en el niño pésimas Inclinaciones morales. * * Debe cuidar la n. el desarrollo del corazón, de la inteligencia y de los buenos hábitos en el niño y no contarle fábulas que llenen su mente de ideas absurdas y de necios temores. Debe cuidar del primer contacto del niño con Dios y llenar su cuna de fe, amor y oración. La n. en el período de lactancia (v.) está dispensada de la observancia de la ley de la abstinencia y del ayuno; no tan fácilmente del precepto de la Misa dominical, siempre que pueda confiar a otros la custodia del niño. Tar.

Bibliografía

Bibliografía

I. A n t ó n e l l i, Medicina pastoralis, II, Roma, 1932, p. 113-114, n. 417.

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