MANDEÍSMO
1. Noción. - De manda, conocimiento, gnosis, es la religión seguida por unos 8.000 adeptos, residentes en el bajo Eufrates, cerca de Bagdad. Se consideran como los últimos supervivientes de un movimiento religioso que tuvo notable importancia en el Oriente mesopotámico, donde vivió en relación con la especulación gnóstica con el m. y el maniqueísmo. Su lugar de origen no se ha de buscar en Palestina, sino al norte de su actual localización, tal vez Adiabena. Sus libros sagrados, llenos de confusiones e incoherencias, redactados en aramaico oriental, son: Sidra Babba, Gran Libro, llamado también Ginza, Tesoro, que contiene las doctrinas fundamentales de la secta; Sidra de Iahya, Libro de Juan sobre las enseñanzas del gran profeta Juan Bautista; Qolasta, Quinta esencia del contenido litúrgico relativo al bautismo y a los funerales. Los mándeos se dan el nombre de nazareos (nasuraia); los antiguos viajeros los llamaron Cristianos de San Juan, juzgándolos cristianos herejes o hebreos fieles al bautismo del Precursor; los árabes los llaman Mughtasilah y Sabeos.
2. Teología. - La teología mandea, dualista, de tipo netamente gnóstico, admite una Entidad suprema llamada el Gran Mana, Rey de la luz, Primera vida del cual emanan, como en el maniqueísmo, tres mundos sucesivos, dos fuera del tiempo y el tercero, que es el actual;
éste ha sido manchado por la intervención de espíritus malvados (ruha) de carácter astral, representados por los planetas y por los signos del zodíaco, con efecto que hubiera sido irreparable si no hubiera intervenido un divino mediador: Manda de Haije, la gnosis de la vida, el cual con el conocimiento (Manda) que da de los principios opuestos hace posible la salvación al alma. El camino de la salvación consiste en liberar el alma, hija de la luz, del cuerpo, obra de las tinieblas, para lograr, traspasando las siete esferas planetarias, la octava zona, la ogdoada gnóstica. La vía austera y la renuncia al mundo, aunque sin las exageraciones antinupciales de los maniqueos, son un medio excelente para alcanzar el fin indicado.
3. Culto y moral. - El culto mandeo se desarrolla ante edificios (maskem = elevación) destinados no al pueblo que queda al aire libre, sino al sacerdote y a la custodia de los ornamentos sagrados; estos edificios están orientados al mediodía, de manera que los fieles para orar se orientan hacia el norte. El sacerdote está constituido por tres órdenes o grados: ministros inferiores (skanda); sacerdotes (tarmidha) ordenados con un ritual de segregaciones y abluciones que duran 60 días; jefe supremo o tesorero (ganzibra), especie de obispo elegido por los sacerdotes; actualmente hay uno para toda la secta, que reside en Soyuch (Bajo Eufrates). Las mujeres pueden ser también sacerdotisas, siempre que sean vírgenes al entrar en el primer grado y esposas de un sacerdote antes de pasar al segundo.
El rito fundamental mandeo es el bautismo (masbutha), iterable al menos cada semana, hecho por inmersión y con triple infusión de agua sobre la cabeza, invocando la Vida y Manda de H aije. El agua debe ser corriente y las corrientes de agua empleadas a este fin se llaman simbólicamente Jordán (como en el ritual de algunas Iglesias orientales) en memoria de San Juan Bautista, lo que ha hecho pensar erróneamente en el origen palestinense de los mándeos, como herederos de la práctica de bautizar del Bautista. Es probable que el rito bautismal de los mándeos haya sido tomado de los nestorianos. Al bautismo sigue una unción con óleo y una comida de pan ácimo (pitha) y agua (mambuha), a la que a veces se agrega un poco de vino, rito tomado también a los cristianos; el pan se ofrece al bautizado en la mano y el agua en una escudilla que él lleva por sí mismo a los labios. El descanso festivo semanal es observado rigurosamente. La gran fiesta anual se llama Pantscha y ocurre en los cinco días intercalares que se agregan entre el octavo y el noveno mes; el rito consiste en un triplbautismo diario. La vestidura ritual de los mándeos es blanca.
Los sacerdotes agregan una estola que cae desde los hombros a los pies y un turbante a la cabeza. Tur.
4. Datos críticos. - Doctrinalmente está entre el cristianismo y el dualismo de carácter gnóstico. Aquí encontramos los dos principios de la luz y de las tinieblas con la muchedumbre de seres intermedios; el concepto del alma partícula de luz, aprisionada en el cuerpo tenebroso, y en una serie de conjuros y encantos.
Es evidente la deformación de los evangelios hecha por los mándeos con fin polémico anticristiano. La concepción moral del m., que en lo que tiene de bueno ha sido tomada del cristianismo, aunque elevada, no conoce la belleza de algunos preceptos o consejos cristianos. Así no conoce la virginidad y considera el matrimonio obligatorio. Pal.
Bibliografía
Bibliografía
W. Brandt, Die Mandäer, ihre Religión und ihre Geschichte, en Atti
R. Accad. delle Scienze di Amsterdam, 1915 (XVI, n. 3)
L. Tondelli, II m. e le origini cristiani, en Orientalia, 33 (1928)
H. Odeberg, Die mandäische Religionsanschauung, Upsala, 1930
G. Furlani, I pianeti e lo Zodiaco nella religione dei Mandei, en Atti Ac. Lincei, sec. VIII, vol. II, p. 119-87.