IRONÍA
1. Naturaleza. - La i. es un modo figurado del discurso que se refiere a disposiciones de espíritu o de cuerpo o acciones, por lo general defectuosas, y que consiste en decir lo contrario de lo que se pretende. De las circunstancias en que se emplea o del tono de la voz o del gesto se deduce el sentido figurativo de las palabras. La i. se usa en broma o en serio, con el fin de corregir, o exclusivamente por burla, o para alejar a uno del bien.
2. Moralidad. - La i. jocosa no es pecado; más aún, puede ser testimonio de afecto si se hace de modo que no cause pena. Si falta esta condición es pecado; la culpa es grave cuando la pena causada es grande, cuando hace muy difícil la convivencia, cuando implica una falta seria de respeto para con una persona constituida en dignidad (aunque en estos casos se habla más bien de sarcasmo, que es una especie de i. con odio y animosidad). La i. hecha con el fin de corregir de un defecto o de un pecado es lícita y a veces muy útil, si se hace de manera y en medida oportuna; los excesos son culpables. Usar de la i. para tomar a burla las personas o para alejar del bien es siempre pecado; la culpa es grave cuando la i. ofende notablemente y cuando causa o trata de causar graves daños o pecados. La burla de Dios, de los padres, de los superiores, de la virtud implica una especial deformidad moral.
3. Corolarios prácticos. - Hay personas inclinadas a la i.; éstas deben combatir enérgicamente esta tendencia para no caer fácilmente en excesos que pueden ser graves. La i. que pretende dañar a los buenos y a la virtud es un arma terrible al servicio del mal; todos deben cuidar de no dejarse intimidar nunca por las burlas de los malos. Man.
Bibliografía
B. Merkelbach, Summa theologiae moralis , I, París, 1938, n. 410.