Diccionario de Teología Moral

Pietro Palazzini (Pal.)

INSENSIBILIDAD

Recursos

1. Noción. - Teológicamente el pecar por defecto contra la virtud de la templanza (v.) se dice i. Peca por defecto contra la templanza aquel que quebranta el orden de la razón, absteniéndose indebidamente del alimento necesario o útil, o también del uso del matrimonio por cualquier motivo no honesto dañando de esta manera la salud o descuidando los deberes de su estado. Sto. Tomás parece tachar de i. solamente el modo de obrar del que omite estos actos obligatorios, porque juzga malos en sí los placeres inherentes a los mismos. Pero las virtudes suelen tutelar en toda la materia sujeta a ellas el recto orden de la razón contra cualquier defecto; por consiguiente peca de i. también el que no regula rectamente la abstinencia cuando por vanagloria —por apuesta o por superar a un competidor— se abstiene por largo tiempo de todo alimento nutritivo; o la mujer que no regula rectamente la castidad conyugal, negando sin motivo razonable el débito al marido. Por el contrario, el que por razón laudable y honesta se abstiene del uso de algunos alimentos, bebidas, o actos venéreos, no incurre en la i.; más aún, puede alcanzar la templanza más perfecta.

Por lo tanto, el que por motivo de religión se abstiene de ciertos alimentos que le son agradables cumple una obra más perfecta siempre que no le sea prohibida aquella abstinencia por otro motivo y observe el modo impuesto por la razón y por la fe. Este modo de obrar, dicen los teólogos, es en este caso acto lícito de la virtud de la abstinencia, de la cual es materia propia, aunque ordenado por la virtud de la religión. Así cuando Dios o la autoridad constituida por él prescribe cierto uso de la abstinencia —como en el caso de la ley eclesiástica de la abstinencia y el ayuno— es propio de la abstinencia hacer que ninguno, por placer o por otro motivo reprobable, se aparte de aquella abstinencia ordenada. Pero como la virtud está en el medio —establecido por la razón y por la fe— y no en la mediocridad, el privarse de cualquier bebida embriagante y la inmunidad voluntaria de todo uso de los placeres venéreos por motivo de virtud sobrenatural se llama no sin razón acto propio de la templanza más perfecta.

2. Diversas especies de i. - La templanza modera los placeres del sentido, esto es, los del gusto y de la carne. Son partes subjetivas de la templanza las virtudes de la abstinencia y sobriedad y de la castidad. El objeto material de la abstinencia y sobriedad es la actuación normal de los actos por los cuales se conserva el individuo. El objeto formal es el decoro particular que hay en este dominio equilibrado de los actos del gusto. Peca, por lo tanto, de i. contra la virtud de la abstinencia y sobriedad el que se abstiene indebidamente de los actos del gusto o porque los juzga malos o por otro motivo irracional. El objeto material de la virtud de la castidad es la actuación normal de la facultad generativa o los actos mismos ordenados de suyo a la propagación de la especie. Su objeto formal es la actuación de la facultad generativa en cuanto se debe moderar según la razón y la fe. Su motivo formal es la honestidad especial que consiste en moderar los mismos actos sexuales.

Por este motivo, en cuanto a la castidad, la i. se opone, por defecto, a la virtud, cuando el hombre juzga el hecho carnal, incluso en legítimo matrimonio, con su placer inherente, malo en sí, o rehúsa indebidamente el deber positivo de la castidad conyugal por cualquier otro motivo deshonesto, como para huir el tedio, por odio o infidelidad para con la otra parte. Pal.

Bibliografía

S. Lyonnet, De ieiunio et abstinentia ut fontibus caritatis , en Verbum Domini (1952), 92-100
P. Magnier, Abstinence , en DS , I, 115-133
V. Vancheluwe, De temperantia stricte dicta eiusque partibus subiectivis , en Collectanea Brugensia , 47 (1951), 38-48.

Voces relacionadas

Internas