Diccionario de Teología Moral

Ludovico Bender, O.P. (Ben.)

COMPAÑÍA

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Índice interno:

1. Significado ·

2. Influjo de la c. · 3. Deber de vigilancia ·

1. Significado Es significativo para la doctrina moral sobre la c. aquel adagio: «Dime con quién andas y te diré quién eres». Este proverbio, que expresa un aviso acerca de las consecuencias de las malas compañías, viene a coincidir en sentido acomodaticio con las palabras del salmista: «Con el hombre inocente serás inocente, con el hombre sincero serás sincero y con el que es perverso obrarás según su perversidad» (Ps. 17, 26).

2. Influjo de la c. El ejemplo tiene una fuerza enorme, especialmente el mal ejemplo. Por eso todo hombre, y en especial el joven, ha de buscar la c. de los buenos, de los virtuosos, de los cristianos, de los ciudadanos honrados, y debe evitar la c. de los malos y aun la de los indiferentes. Es un deber que todo hombre tiene para consigo mismo. 3. Deber de vigilancia Es obligación también del Estado, de los padres, tutores y educadores saber las compañías que buscan y frecuentan los jóvenes que Dios confió a su cuidado. No basta para tener la conciencia tranquila con que sepan que éstos no andan con malos compañeros; deben saber con certeza con quién van. Esto supone una vigilancia, un control, que no es difícil si los hijos están bien educados, especialmente en la sinceridad y rectitud. Este control no es tampoco gravoso u odioso para los jóvenes.

Los padres deben prohibir severamente e impedir con autoridad y energía que sus hijos frecuenten malas compañías, pero al mismo tiempo y antes que nada deben dirigir a sus hijos con consejos y otros medios para que busquen amigos buenos y honrados en todos aspectos, aun en el religioso, ya que la dirección hacia el bien es el medio más eficaz para evitar que el joven termine en el mal, especialmente respecto de las compañías, ya que por su naturaleza social todo hombre desea la compañía de los otros. Los padres y educadores han de ejercitar una vigilancia especial acerca de los compañeros de sus hijos y pupilos en el delicado aspecto de la pureza. En este terreno la seducción es más fácil y los daños más desastrosos y más difícilmente reparables. Ben.

Bibliografía

V. Bartoccetti, Fatevi molti amici , Torino, 1945
H. D. Noble, O. P., La amistad , Bilbao, 1950.

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