Diccionario de Teología Moral

Pietro Palazzini (Pal.)

ASCÉTICA Y MORAL

Recursos

Índice interno:

1. Teología ascética y teología moral ·

2. Diversas opiniones sobre las relaciones entre moral y ascética ·

1. Teología ascética y teología moral Ya hemos dicho en otro lugar (v. Ascética) lo que entendemos por ascética, y lo que entendemos por teología moral se ve claro en todo el libro (v. además Teología moral). Lo que ahora nos interesa son sus relaciones mutuas. En sentido amplio la ascética forma parte de la moral, en cuanto que también ella pretende dirigir la actividad humana hacia el último fin del orden sobrenatural. Sin embargo, no todos entienden de la misma manera la relación entre una y otra disciplina y los límites de cada una.

2. Diversas opiniones sobre las relaciones entre moral y ascética Según algunos la moral tiene como objeto el bien necesario, mientras que la ascética tiene como objeto lo mejor y la perfección (así Génicot, Tanquerey, Hürth); otros observan justamente que el bien en toda su acepción, y por lo tanto también lo mejor y lo perfecto, entra naturalmente dentro del ámbito de la teología moral estrictamente considerada, y oportunamente se oponen a esta forma de minimismo moral, aunque sólo sea en el plano de una simple delimitación de disciplinas. Por esta razón Vermeersch piensa que la ascética e igualmente la mística se han de considerar como ciencias técnicas subalternas de la teología moral, más cercanas al arte que a la ciencia, en cuanto que no se contentan con definir el bien y lo mejor, sino que estudian los caminos para alcanzarlo.

Sin embargo, juzga que en la práctica es oportuno reservar a la ascética el tratado más amplio, no sólo de los medios de perfección, sino de las mismas virtudes y de la perfección en cuanto tal.

Maritain divide las ciencias prácticas en ciencias especulativamente prácticas y ciencias prácticamente prácticas: las primeras consideran la actividad humana en su valor conceptual y abstracto; las segundas en su determinación concreta, sin pretender por otra parte regular cada acción en particular, cosa que en cambio pertenece a la virtud de la prudencia. La teología moral es, por lo tanto, una ciencia especulativamente práctica; la ascética, o más genéricamente la teología espiritual, una ciencia prácticamente práctica. Aunque no estamos lejos de admitir la distinción de las ciencias prácticas propuestas por Maritain, no parece que se pueda buscar en ella la razón de la diferencia entre ascética y moral, ya que también en ésta puede distinguirse una parte teórica y una parte práctica, sin que esta última pueda confundirse de ningún modo con la teología espiritual. Según De Guibert, la moral es la ciencia del bien; la ascética, la ciencia de la perfección y del progreso. Contra esta última tesis hay una sola objeción importante: la perfección en cuanto tal, ¿no entra también en el concepto y dentro del ámbito del bien?

Las observaciones precedentes las podemos fijar en los puntos siguientes: 1.º, la teología moral, considerada en su acepción más amplia y en su extensa determinación de disciplina particular, es la ciencia del bien moral en el orden sobrenatural, en toda su amplitud y, por lo tanto, también de lo mejor y de lo perfecto; cualquier delimitación sacada de los diversos grados del bien, además de ser arbitraria parece estar en contradicción con la misión de la moral, llamada a valorar y regular toda la actividad humana; 2.º, en cambio la ascética es la ciencia del progreso como tal y por lo tanto de su naturaleza, de sus leyes, de sus caminos y de sus medios; y no puede decirse que considere sólo lo mejor y lo perfecto, ya que su misión es también la de estudiar el paso del alma del estado de pecado al de gracia, así como se interesa por el desarrollo ulterior de la vida espiritual; este dato está avalorado por la práctica constante de los estudios de ascética; 3.º, la ascética, que estudia el progreso en sus principios, no es un simple arte, sino que se ha de considerar como una verdadera ciencia práctica, subalterna de la moral, en cuanto que de ella toma los conceptos y los principios relativos al bien en toda su extensión; 4.º, en la ascética, lo mismo que en las demás ciencias prácticas, se puede distinguir una parte teórica y una parte práctica, o sea que podemos encontrar también en ella la distinción de que habla Maritain entre ciencia especulativamente práctica y ciencia prácticamente práctica.

Pal.

Bibliografía

Q. Cipriani, Orientamenti teologici nel Novecento , Milano, 1938, p. 133 ss. De Guibert, Theologia spiritualis. Quaestiones selectae , Roma, 1930
J. Maritain, Ascétique , en DS , I, 1010-1017
A. Lani, Lineamenti di ascetica e di mistica , Milano, 1953, p. 5 ss.

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