TRANSUSTANCIACIÓN (modo)
Algunos teólogos del s. XVI a XVII, aceptando pola fe la conversión total de la sustancia del pan y del vino en el Cuerpo y Sangre de N. S., opinaron que podrían salvar el concepto formal entendiéndolo de un modo no propio, sino equivalente. Afirmaban que la sustancia del pan se aniquila directa o indirectamente para dar lugar al Cuerpo de Cristo, el cual estaría presente bajo la especie del pan por reproducción (Suárez y Lessio) o también por aducción del cielo sin dejar su trono y sin atravesar los espacios intermedios (Belarmino y Lugo).
Estas opiniones teológicas no parecen acordar completamente con las definiciones tridentinas. El Concilio, en efecto, enseña que la transustanciación es una conversión singular y admirable por la cual se hace presente el mismo Cuerpo de Cristo glorioso e impasible (DB, 884). Puesta la aniquilación del pan y la reproducción o aducción del Cuerpo de Cristo no es posible hablar de una verdadera conversión, que implica en su concepto formal el paso de una cosa a otra y no la caída de una cosa en la nada para dar lugar a otra producida o aducida. Por otra parte, ¿cómo podría el Cuerpo glorioso e impasible de Cristo venir aducido a las especies eucarísticas sin sufrir una mutación, al menos extrínseca, ni dejar su trono primitivo, ni atravesar los espacios intermedios? ¿Cómo podría, finalmente, ser reproducido el mismo Cuerpo de Cristo tantas veces cuantas son las consagraciones que se hacen en todo el mundo y seguir siendo al mismo tiempo el único e idéntico Cuerpo que nació de la Virgen, que padeció en la Cruz y que está sentado a la diestra del Padre?
Por estos motivos se han de abandonar estas opiniones y seguir la de Sto. Tomás, que es la común y que concuerda perfectamente con las definiciones de la Iglesia. Según el Doctor Angélico, en la Eucaristía no se aniquila la sustancia del pan, ni el Cuerpo de Cristo se hace presente por reproducción o aducción, sino simplemente por la conversión total de la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo preexistente, glorioso e inmutable.
Bibliografía
Sto. Tomás, , III, q. 75, a. 1-4, con los comentarios citados en la pal. precedente;
cfr. también A. d’Alès, , Paris, 1929, pp. 91-94;
íd., , Paris, 1929.