FRATICELOS
Secta de religiosos mendicantes del s. XIII-XIV, derivada probablemente de la tendencia rigorista representada en la Orden Franciscana por los llamados Espirituales, en oposición a los Conventuales, de miras más amplias.
La historia de los Fraticelos es muy oscura y complicada; en ella intervienen, con actitudes muy diversas, varios Papas y Príncipes, y se agitan controversias teológicas, ascéticas, políticas y jurídicas. Baste recordar aquí que los Fraticelos, nacidos en tiempo de Nicolás III, se afirmaron con la bendición y protección de Celestino V; cayeron en desgracia bajo su sucesor Bonifacio VIII; llegan, a través de enconadas luchas y agitaciones, al Pontificado de Juan XXII (1316), quien suprimió la secta, condenando sus errores.
De esta condenación (Constitución Gloriosam Ecclesiam, DB, 484 ss.) podemos deducir los errores principales de los Fraticelos, que habían de tener repercusiones en las herejías de los siglos posteriores. Ante todo, los Fraticelos son espíritus independientes y rebeldes a la autoridad de la Iglesia; para justificarse inventaron la teoría de las dos Iglesias: la una carnal, rica, corrompida, con el Papa a la cabeza; la otra espiritual, pobre, pura y santa, de la que forman parte los Fraticelos y sus seguidores.
Los sacerdotes y Obispos manchados por el pecado pierden la potestad de administrar los Sacramentos y la de gobernar. El Evangelio y las promesas de Cristo se realizan solamente en la familia de los Fraticelos. El Sacramento del Matrimonio es detestable; el fin del mundo se avecina (DB, 484-490). Parece que los Fraticelos sufrieron el influjo de otras sectas, cediendo algún tanto al sensualismo. En el terreno social, esta secta contribuyó, más o menos directamente, a debilitar el sentido del derecho de propiedad, criticando el lujo y riquezas de la Iglesia oficial.
Los Fraticelos no cejaron después de su condenación, y todavía en el s. XV se les encuentra sembrando sus errores y provocando revueltas, sobre todo en Italia. En este siglo dos santos, Juan de Capistrano y Santiago de la Marca, desarrollaron un ministerio eficaz para convertirlos.
Bibliografía
F. Tocco, , Napoli, 1900;
R. de Nantes, , París, 1909;
F. Callaey, , Lovaina, 1911 (copiosa bibliografía);
F. Vernet, «Fraticelles», en DTC.