CORRECTORES bíblicos
Son trabajos críticos de los siglos xm-xiv destinados a eliminar los errores introducidos en el texto latino de la Vulgata que se usaba en la Universidad de París, profundamente alterada por negligencia de los copistas, por la mezcla arbitraria de lecciones de las antiguas variantes latinas y por las. correcciones arbitrarias de los doctos (Alcuino, Teodulfo y otros). Distínguense dos especies de correctores: los unos anotan al margen, juntamente con el texto bíblico, las lecciones que deben rechazarse, aceptarse o corregirse; los otros contienen, sin el texto bíblico, únicamente las lecciones que han sido expurgadas más detenidamente, además de la indicación de las autoridades del texto. Todos son debidos a maestros de la Universidad: Hermanos Predicadores y Hermanos Menores. 125BCorrectores de los Dominicos: el Senonense, refutado por los mismos Dominicos; el de Hugo de San Caro, representado en el cod. Vaticano Ottoboniano 293. La conformidad del texto con los manuscritos auténticos de la Vulgata jeronimiana apenas está asegurada, porque se recurría al texto hebreo y al griego.
Correctores de los Franciscanos: el Sobornicum (cód. 15.554 de la Biblioteca Nacional de París) atribuido a Guillermo el Bretón y muy afín a los dominicanos; el de Guillermo de Mara (cód. Vat. Lat. 346); el de Gerardo de Huy (cód. Vat. lat. 4240), realizado, lo mismo que el precedente, según los rectos principios de la crítica del texto (conformidad con la Vulgata, y también con los textos originales). La aportación de los correctores a la enmienda de la Vulgata fue insignificante, debido al carácter privado de la iniciativa y de la impericia o negligencia de los amanuenses. [A. R.]
Bibliografía
E. Mangenot, en DB, II, col. 1022- 26. A. Vaccari, en Institutiones biblicae, I, 5.ª ed., Roma 1937, p. 311 ss.