SANTUARIOS MARIANOS
Son lugares particularmente consagrados al culto de María, meta de peregrinaciones, fuentes de gracias de orden espiritual y temporal. Los más antiguos S. M., tanto en Occidente como en Oriente, se remontan al s. IV. Después del concilio de Éfeso (a. 431) los S. M. se multiplicaron con gran rapidez. En Francia, unas 26 iglesias catedrales, anteriores al s. VII, fueron dedicadas a María (Cf. Beissel, St., Geschichte der Verehrung Marias in Deutschland während des Mittelalters, Friburgo i. Br. 1909, p. 20). Otros templos marianos surgían al mismo tiempo en Italia, en Suiza, en Alemania, en Inglaterra y en España. Según Rohault de Fleury, hacia fines del s. XIII se contarían en todo el mundo unos 10.000 S. M., meta de peregrinaciones (La Sainte Vierge. Études Archéologiques et Iconographiques, I, p. 324). En los siglos subsiguientes, como consecuencia de varias apariciones marianas, los S. M. se multiplicaron de modo maravilloso. Gumppenberg, en su Atlas Marianus (Mónaco 1702), narra la historia de 1.200 S. M. Cerca de un millar hay actualmente en Italia, en Francia y en España. Actualmente, los S. M. que más peregrinos atraen son los de Loreto (v.), Lourdes (v.), Pompeya (v.), Monte Bérico (v.), Fátima (v.), Altötting (v.).