Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

SÁBADO

Recursos

El S. (que ha tenido siempre cierta importancia litúrgica entre los hebreos, los babilonios y los cristianos) sólo hacia el s. X comenzó a ser dedicado a María, como se ve por documentos auténticos. Acaso tuviese origen en la iniciativa de Alcuino, relativa a las siete misas votivas distribuidas a lo largo de toda la semana: la última de la serie, en efecto, sería la «de Sancta Maria», sin especificar todavía que ésta debía cantarse el S. (v. Capelle, B., La Liturgie mariale en Occident, en Du Manoir, I, p. 234). Ya en el s. XI, S. Pedro Damiano (Opusculum 33 de bono suffragiorum, PL 145, 566) y Bernoldo de Constanza, su contemporáneo (en el Micrólogo, PL 151, 1029), afirman que se solían celebrar en todas partes «por devoción», «todos los sábados, la misa... y los oficios, a no ser que estuviesen impedidos por alguna festividad o alguna feria cuaresmal». Casi al mismo tiempo que la misa se introdujo el uso de recitar, el S., el Oficio Parvo de la B. Virgen (v. Horas de la B. Virgen). Son varias las razones de conveniencia, alegadas por autores antiguos y modernos, que legitimarían la elección del S. como día dedicado a la Virgen.

La costumbre de consagrar el S. a la Virgen pasó de la orden benedictina a todas las demás familias religiosas. En varios sínodos del s. XIV fue muchas veces sancionado el ayuno del S. en honor de María (v. Hefele, Conciliengeschichte, vol. VI, páginas 490-647, 722, 977). En Escocia, el rey Guillermo I estableció que el pueblo no trabajase en S., a partir del mediodía, en obsequio a la Virgen (Cf. Montalembert, Hist. de Ste. Elisabeth, introd., p. 43, ed. 1861). S. Pío V, en su reforma litúrgica, dejó para el S. el oficio y la misa de «Sancta Maria». La orden de los Siervos de María, para santificar el día consagrado a la Virgen, establecía en 1392 que, en la tarde de todos los S., en todas sus iglesias, se tuviese un discurso sobre Nuestra Señora (v. «Annales Ord. Serv. B. M. V.», I, 353b). Con la devoción del S. está íntimamente unida la de los «Quince Sábados» como preparación a la fiesta del Rosario, promovida por los PP. Dominicos a partir del s. XVII. BIBL.: Bourassé, O., VII, col. 740; III, col. 638; IV, col. 297-367; VIII, col. 301; Campana, E., Maria nel culto, I, 383-403, 2.ª ed., 1943.

Voces relacionadas

Internas

Externas