PURIFICACIÓN (FIESTA DE LA)
I. En Oriente se llamaba Hipapante o Presentación del Niño Jesús en el templo, para la ofrenda del hijo y para la purificación de la madre, cuarenta días después del nacimiento del hijo. El más antiguo documento que nos revela la existencia de esta fiesta, en Jerusalén, es la «Peregrinatio Aetheriae» o «Itinerarium Eteriae». En él se dice que a finales del s. IV se celebraba esta fiesta en Jerusalén, cuarenta días después de la Epifanía, que era entonces considerada como la fiesta de Navidad. Esta fiesta está atestiguada, en aquel tiempo, en el Asia Menor, en una homilía de Anfiloquio de Iconio (v.). Fuera de Iconio y Jerusalén, parece que, hacía finales del s. IV, también se celebraba en Antioquía, comomo se deduce de una homilía reivindicada recientemente a S. Juan Crisóstomo (v.) por E. Bickersteth (John Chrysostom and the early history of the Hypapante, en «Atti dell’VIII Congresso Internazionale» di studi bizantini (Palermo 3-10 de abril de 1951), vol. II [= Studi bizantini e neoellenici, vol. VIII, Roma 1953] pp. 401-404). II. En Occidente la fiesta de la P. se celebraba ya bajo Sergio I (687-701) junto con otras tres fiestas marianas (Cf. Liber Pontificalis, ed. Duchesne, t. I, p. 376). S.
Beda el Venerable es el primero en hablar de las velas que solían llevarse en la solemne procesión. La primera mención de la bendición de las candelas se encuentra en el Ordo del canónigo Benito (primera mitad del s. XII).
Bibliografía
Batiffol, La cérémonie de la P. (Cahiers Catholiques, 1923, pp. 134-196) De Bruyne, L'origine des processions de la Chandeleur et des Rogations, en «Rev. Bénéd.». 34 (1922) pp. 14-26
Michel, R., La P. de la Vierge, la Chandeleur et les Relevailles, en «Rev. Diocés. de Tournai», 2 (1947) pp. 385-395.