LORETO
Es el santuario mariano más sagrado y célebre de Italia y del mundo. Es como una nueva Nazaret. En la segúnda mitad del s. xn los musulmanes invadieron la Galilea y destruyeron la basílica de la Anunciación de Nazaret. Entonces fue cuando la casita de la Virgen —según una antigua tradición— fue prodigiosamente transportada a Tersatto, en Dalmacia, junto a Fiume. Tres años después, el 10 de diciembre de 1294, era milagrosamente llevada, primero a una selva en Recanati (Piceno), a la propiedad privada de una tal Lore» ta; después fue llevada a la cima de una colina perteneciente a do$ hermaños, y finalmente, a L., donde se encuentra actualmente. La Santa Casa es un pequeno edificio rectangular (con una sola puerta y una ventana). El interior mide 9,52 m. de largo por 4,10 de ancho y 4,30 de alto. No tiene cimientos. La parte superior de la pared estaba decorada con pinturas —abora muy descoloridas— que rep resen tan a María, a Santa Catalina, a S. Jorge, a S. Antonio y a S. Luis, rey de Francia. Durante el pontificado de Clemente VIII se cerrd la antigua puerta y se abrieron las tres hoy existentes, para comodidad de los visitantes.
En 1921, un incendio destruia la antigua imagen de madera de Nuestra Señora, la cual era sustituida por una exacta repro duced, bendecida por Pío XI y coronada por 61 másmo con una corona de oro engastada en perlas, y luego llevada solemnemente a L. En 1468, por orden de Paulo II, se comenzaba la construcción de la actual basi lica (95 m. de largo), con ties naves, que cubre con su grandiosa cúpula la Santa Casa. La construcción, obra del arquitecto Maríoo di Marco da Zara, quedaba termi» nada, en sus partes esenciales, en 1471. La cúpula octagonal era erigida sobre ocho pilastras por Julian Sangallo, de 1498 a 1500. En 1531 se comenzaba a cubrir la Santa Casa con el mdrmol que la rodea, sin adosarse a ella. En 1570 quedaba terminada la fachada del santuario. A la plaza que est£ delante de la basílica la rodea por dos lados el grandioso palacio apostdlico ideado por Bramante. El campanario surgfa merced a Vanvitelli (1750»1754). El santuario de L. ha sido meta de peregríoación de muchos grandes santos (entre los cuales S. Carlos Borromeo, S. Bernar dino de Siena, S. Luis Gonzaga, S. Francisco de Sales, S. Francisco Javier, S. Alfonso de Ligorio, Santa Teresa del Nifto Jesris, S.
Ga briel de la Dolorosa, S. Vicente Strambi, etedtera), de reyes y de príncipes (Carlos IV, Carlos V, los Duques de Saboya, etc.) y de insignes filósofos y poetas (Descartes, Mon taigne, Torcuato Tasso, Aleardi, etc.). Son numcrosos y ruidosos los milagros alii realizados. La autenticidad de la Santa Casa ha sido muy discutida en nuestros tiempos. Un examen objetivo de toda la cuestión nos induce a sacar la conclusión de que las diferentes razones aducidas por los adversarios tienen muy escaso valor, y que hay fuertes argumentos en contra, o sea, en favor de la autenticidad. La Santa Casa no tiene ci mientos, no tiene forma de oratorio, sino de vivienda de pobres. Puede decirse que el hecho histdrico de la traslación est£ suficientemente probado. BIBL.: Avonuno, II Sanluaria dl L. luformadones crltico-bisttirkas. Loreto 1951; ANon.n M. D’AnGiruRt, O. F. M. Cap., Antenticitd della Santa Casa. Sintesis de los araumentos. I.oreto 1951; Hcnet, Cl.. C. SS. R.. Andlamo a María 1954.