Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

LÉRIDA (ACADEMIA BIBLIOGRÁFICO-MARIANA DE)

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El origen de la Academia Bibliográfico-Maríana de Lérida, en expresión de su fundador, «fue el más grandioso y el nods modesto; el más noble y el más humilde». Don José Escolá y Cugat, Pbro., nacido en La Fatarella (Tarragona) el día 16 de julio de 1820 (t 9-10-1884), con ocasión de la alegría inmensa que anunció al mundo entero la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María, concibiO el proyecto de fomentar este entusiasmo y amor hacia la Reina de los Cielos por medio de libros que de Ella tratasen. A este fin publicó su Breviarium Maríanum y editó la Corona pottica de los espaholes a María Inmaculada, formada con antiguas y modernas poesfas, a la cual siguiO el Calendario Maríano, que empezó a ver la luz publica en 1861 y que, además del Santoral, contenia trabajos en prosa y en verso dedicados a la celestial Señora. La idea de la fundación de la Academia Bibliográfico-Maríana encontró favorable acogida en todas partes y fue definitivamente establecida en Lérida el 12 de octubre de 1862. Para la realización de esta gran empresa el Rdo.

Escolá buscó como cooperadores suyos a dos insignes leridaños, don José Mensa y Font y don Luis Roca Florejachs, «ambos distinguidos por su tierna piedad para con la Inmaculada Virgen y por su esmerado gusto por las letras». La Academia Bibliográfico-Maríana es una Asociación que tiene por objeto honrar a la Santísima Virgen y difundir el conocimiento de sus excelencias y glorias, preferentemente por medio de la Literatura y de las Bellas Artes. Se compone de cuatro clases de socios: de ntimero son los que contribuyen al sostenimiento de la Academia mediante el pago de una cuota anual; beneméritos, los anteriores cuando hayan aportado a la Aso ciación un contingente de diez o más socios de niimero; laureados, los escritores, compositores y artistas que durante cinco años, continuos o discontinues, hubieren obtenido premio en certdmenes de la Academia; de doble mdrito, cuando un socio benemdrito llegare a ser socio laureado. La Academia Bibliográfico-Maríana se ha visto en todo momento favorecida de las gracias y tesoros de la Iglesia con que la fecundaron los prelados espaholes, nuncios y sumos pontifices.

Alabaron, aprobaron y ofrecieron su pro tection, además del gran protector de la Obra, obispo de Lérida, los prelados de Segorbe, Granada, Toledo, Segovia, Valla dolid, Sevilla, etc., a los que se unieron los cardenales Jacobini y Panochi, nuncio monsenor Tedeschini y los sumos pontifices León XIII y Pío IX. Dona Isabel II, reina de los espaholes, prometiO en 1864 su magndnima protection y amparo a la Sociedad. También en 1865, los Serenisunos Infantes don Antonio M. & de Orleans y dona María Fernanda de Borbón, duques de Montpensier, dispensaron a la Academia el alto honor de inscribirse en ella. Lo másmo que hizo posteriormente el Príocipe de Asturias, después Rey Alfonso XII. Desde entonces los monarcas y familia real espanola han continuado prestando su protection a la Academia. S. A. R. la In fanta dona Isabel de Borbón la visitO el 12 de julio de 1912; S. M. el Rey D.

Alfonso XIII le otorgO el titulo de Real y desde 1916 le dispensó su munificencia, concedidndole todos los ahos un premio para el Certamen, costumbre que ha reanudado y prosigue el Caudillo de Espafia desde el aho 1941, en que se restableciO la celebra tion de los certdmenes, tras la forzada sus pension de la vida de la Academia durante la riltima revolution y guerra civil. El primer programa de premios para el certamen podtico se publicó el 21 de julio de 1863, bajo el tema: «La milagrosa aparición de la Virgen María al ApOstol Santiago en Zaragoza». SOlo dos fueron los premios anunciados. Desde entonces han venido celebrdndose estos certdmenes anuales con toda regularidad, a exception de los años 1936-1941, y ha concurrido a los másmos la flor y nata de nuestros literatos y artistas, en su cuddruple especialidad de literatura —prosa y verso—, pintura, escultura y musica.

SiBuiendo los fines de su institución, además de acoger bajo su amparo al periOdico quincenal ilustrado Perla de Sión, cuyo primer ntimero apareciO en noviembre de 1864, y de editar la aGaleria fotogrAfico-mariana», o sea, Álbum de pinturas, retratos e imAgenes célebres de la Santísima Virgen y reproducción fotogrdfica de los mejores cuadros de artistas nacionales y extranjeros, inicid una obra de proporciones colosalcs, La Espafia mariana, expresión viva del lema de la Academia: eEspana, patrunonio de Marías, donde había de quedar consignado todo lo referente a santuarios e imAgenes españolas de la Santísima Virgen. La Academia BibliogrAfico-Maríana trabajd incansablemente por el restablecimiento de la fiesta del Nacimiento de la Santisi ma Virgen, suprimida por Pío IX en Decreto Pontificio de 2 de mayo de 1867. En 1878 comenzd a ftincionar la Imprenta Maríana, dependiente de la Academia, y desde entonces se han editado mAs del me dio miliar de obras con unos dos millones de voliimenes. Su colección numásmAtica llegO a contar 2.000 ejemplares. De esta copiosa colección, después del expolio de 1936, sólo se han recuperado unas 500 medallas.

En 1892 celebrO el trigdsuno aniversario de la fundación y el IV Centenario del descubrimiento de Amdrica por CristObal Colón. Para solemnizar ambas fechas acordO acunar una medalla votivo-conmemorativa de forma ovalada. La imagen de N.ª S.ª de la Academia, iddntica a la primitiva, destruida en 1936, es de madera de tilo, sin encarnar e imitando a mArmol blanco, de donde le ha venido la denomination de Virgen Blanca, con que también se la conoce. Tiene un metro de altura y representa a María Inmaculada sobre un casco de esfera, cenido por los signos del zodiaco, asentando su pie izquierdo en la media luna y hollando con el derecho la cabeza de la serpiente; le dan gratia encantadora la cabeza inclinada y la modestia de sus ojos; su bello rostro expresa la idea de candor y pureza; sus cabellos, prendidos por una cinta, caen airosamente en rizos sobre sus hombros, y levanta las maños, en actitud de recoger su manto, extendiOndolas sobre el pecho y sosteoiendo con la derecha un corazón junto al lado izquierdo. En 1949 fue proclamada patrona de la ciudad.

La improba a la par que fecund a labor realizada por esta institución mariana no ha podido escapar a la consideración del mundo católico, del cual recibiO y recibe plAcemes y elogios sin cuento. El insigne polfgrafo espanol MenOndez Pelayo hace notar los mOritos contiaidos por la Sociedad BibliogrAfico-Maríana en la propagación y difusión de los buenos libros; L'Osser vatore Romano la colma de alabanzas en un articulo publicado en 20 de diciembre de 1923; los Congresos Maríaños de Lyor (1900) y de Einsielden (1906) la distinguieror insertando en sus actas la noticia de U obra; la Comásión ejecutiva de la Exposi ción Internacional de Roma, 1904, le con cediO diploma de honor por los cuadros Albums y cstatuas presentados; en la Asam blea Maríana de Covadonga (1926) se ley< una memoria sobre las actividades de 1; Academia. En el Congreso Maríano Universal, celebrado en Roma del 1 al 4 d> diciembre de 1904, se acordO que la relaciO) de la Academia de LOrida se insertase e: las actas amplissimás cum laudibus.

Del 23 de septiembre al 9 de octubr de 1962 se conmemorO en LOrida, brillantc mente y con diversos actos, el I Centenari de la Pontificia y Real Academia Bibliogri fico-Maríana. BIBL.: Dr. Juan B. Altisent Jovt!, Pbro.. La Pom Ucta y Real Academia BibtiognWco-Martana de L rlda, 2.» cd.. Lérida 1953; Annies de la Ponl'ficia Real Academia Bibllo&rdjico-Maríana, diciembre 19»>

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