Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

INDIA

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Las primeras señales de devoción mariana en la 1. aparecen en Malabar, entre los cristianos de Santo Tomás (el apóstol cuya tumba es objeto de gran veneración, desde los primeros siglos, en Mylapur). Tales cristianos son alrededor del millón y conservan una liturgia oriental siro-caldea. Son muchos y muy antiguos entre ellos los santuarios y las iglesias dedicados a la Virgen, y varios de ellos se remontan a los primeros siglos de la era cristiana. Según la tradición (que no siempre resiste ante la en'tica histórica), la iglesia de N.ª S.ª de Kuravilangad se remonta al año 335; el santuario de Elangulam al 417; el de Kudamaloor al 425; el de Kainakary al 800, y el de Athirampuzha al 860. Luego fueron en aumento las iglesias y los santuarios marianos desde el s. x y desde el xn. La catedral de Changanacherry, dedicada a la Asunción, sería construida en 1117. Por lo que se refiere a las Indías Orientales, la devoción a la Virgen se entronca con el apóstolado de S. Francisco Javier y de sus compañeros, con el de los Franciscaños y de los Agustinos, y particularmente con el de los Misioneros de París y de Milán, de los Salestaños de Annecy y de los Carmelitas.

Como consecuencia de su apóstolado mariano, la devoción a la Virgen penetró incluso entre los mismos paganos. Los indios no cristianos ven en María particularmente a «la madre», que en la I. es realmente la reina del hogar domástico. Son muchos los santuarios e iglesias dedicados a María. Cada provincia, cada diócesis y casí cada distrito tiene su santuario con su fiesta titular por lo menos una vez al año, y muchos de ellos atraen a lo largo del año, especialmente los sábados, masas de peregrinos, procedentes de parroquias vecinas y lejanas. En Madurb, llamado «la Misibn de María» por el P. Herandeaux, no menos de 3/4 de las antiguas iglesias construidas por los másioneros jesuitas están dedicadas a la Virgen. Los paganos distinguen al catolicismo del protestantismo por medio del culto mariano, y Hainan a las iglesias o capillas catblicas con el nombre de la Madre de Dios para distinguirlas de las de los protestantes. En 1773, suprimida la Compañía de Jesbs, varias cristiandades antiguas que se vieron privadas de los másioneros, se ncgaron a abrir las puertas de sus iglesias o capillas a los másioneros protestantes, precisamente por hallarlos contrarios al culto mariano.

Sblo en linbvbly lograron tomar posesibn de la iglesia los protestantes después de haber prometióo a los católicos que rcspetarian el culto mariano y sus estatuas. Son múltiples los modos que tienen los fieles de la I. para demostrar su singular devoción a María. El ayuno del sdbado en honor de Ella es observado por un número considerable de fieles. Entre los habitantes del campo un 95 % lleva en el pecho el escapulario de la Virgen del Carmen. Es frecuentisimo el rezo del Rosario en comtin, introducido por los másioneros. Son también muy devotas y frecuentes las pere grinaciones a los santuarios marianos.

Entre los principales santuarios de la I. occiden tal son dignos de ser nombrados: 1) el santuario de Barréel, bajo el título de N.ª S.ª del Buen Viaje, en Bengala, en la orilla derecha del Honghly, a 30 millas de Calcuta, erigido en 1596, como consecuencia de varios prodigios; 2) el santuario de la isla Salcette, a pocas millas de Bombay; 3) el santuario de N.ª S.ª de Lourdes de Villcnour, en la diócesis de Pondichery, de donde dista siete millas, que es visitado por innumcrables peregrinos, especialmente durante la semana después de Pascua; 4) el santuario de N.ª S.ª de Lourdes en Chetput. diócesis de Pondichbry, erigido por el P. Darras en 1884 encima de una roca llamada en otro tiempo «)a montana de Satands»,» hoy «colina de la Virgen»; 5) el santuaric de la Yella Consitchy, fundado en 1721 por el célebre Reschi, S, J M a consecuencia di un milagro obrado por una imagen que lie vaba consigo. La isla de Ceilán, convertida al catolicis mo en el s. XVu por los portuguéses, me rece especial mención en lo tocante a la devoción a María. No bajan de 200 en est; isla las iglesias dedicadas a la Virgen.

Soi también númerosas las estatuas de la Virgo que hay por las calles más importantes en las encrucijadas de los caminos. La catedral de Jaffna y un gran número de iglesia están dedicadas a María. Es digna de nc tarse la peregrinación al célebre santuari llamado N.ª S.ª de Madhu, o sea, del pr«cipicio —la Lourdes del Ceilán (6 cingr lbs)—, donde se venera una Virgen del Rr sario que los fieles arrebataron a los proto tantes holandeses y llevaron al interior de u espeso bosque. No hay ceilanbs que desci nozca este célebre santuario, al que acude más as inmensas de peregrines, entre los cuales hay no pocos pagan os, budistas y musulmanes. Es conmovedor el ritual a que se sujetan estos peregrinos. Una vez llegados a la meta, los peregrinos se lavan en un estanque de agua dulce que se halla en las cercanfas del santuario, se visten con los mejores trajes y se dirigen hacia el santuario llevando en las manos las velas y las ofrendas destinadas a la Virgea En el umbral del santuario se arrodillan, encienden las velas y van de rodillas todos juntos, pequeños y gnindes, hasta el altar de la Virgen, después de una larga espera para que les llegue el turno.

Llegados ante el altar se dirigen a la Virgen para expresarle en voz allá la dicha que sienten por hallarse postrados a sus pies y para darle las gracias por los favores recibióos, que son enumerados con exactitud, y para pedirle otros nuevos. Acabado este filial e ingenuo coloquio, le ofrecen sus dones de plata, consistentes en eXVotos que representan ojos, manos, piernas, bueyes, eleíantes, tigi»es o serpientes, etc., según hayan sido las gracias recibióas. Poco ha S. E. Mons. Masson, arzobispo de Colombo, en cumplimiento de un voto que había hecho durante la última guerra, proclamaba a la Virgen Inmaculada por «Reina de toda la Isla», bajo el título de N.ª S.ª de Lanka (= Ceil£n), y erigía en su honor en Tewatte una grandiosa basílica en estilo oriental. Es digno de especial mención el primer Congreso Mariano Indio, celebrado en 1921 del 4 al 6 de enero, en la capital de la I. meridional, en Madrds, la ciudad de la «Madre de Dios». «El Asía —dijo S. E.

Pietro Pisani, Delegado Apostdlico de las Indías orientales— nunca vio un espectriculo semejante, a no ser tal vez los Concilios Ecumdnicos de los primeros tiempos del Asía Menor.» Tomó parte en el Congreso toda la jerarquía católica de la L, de Ceiltfn y de Birmania (22 obispos, un prefecto apostélico y 9 vicarios generales) juntamente con un considerable mimero de sacerdotes y de fieles, europeos e indfgenas. La finica finalidad de las actividades del Congreso fue la conversión de la I. por medio de María. Entre las propuestas adoptadas figuraban las siguientes: excitar a los fieles a recurrir con frecuencia a María; promover en todas las escuelas y en todas las parroquias la erección de Congregaciones María nas y federar las ya existentes; erigir una archicofradía para la conversión de la de Birmania y de CeilAn. CelebrOse otro congreso mariano en Bom bay del 4 al 8 de diciembre de 1954 (Cf. Na tíonal Marían Congress, Bombay 1955, VIII, 232 pp.), coronado el 8 de diciembre con un radiomensaje de Pío XII (Cf. AAS 46 [1954] pp. 725-728).

El 26 de entro de 1954 el mismo Pío XII por medio de una Carta ApostOlica elegfa por Patrona de toda la nación a la Santísima Virgen María con el título de «Patrona de la I.» (ibid.. pp. 398399). BIBL.: Hebandeac, Le citlte de la Iris Salute Vierge dans la mássion de Mariurd (Tiichinopolis), en «Com pie rendu du Congrfes María! lenu h Lyon. 1900». pdsinas 124-137; Bon T.RO, N.. Le culte de Marie dans les Judes orientales, ibid., pp. 587»595; Senaveratua. I. M.. F. R. H. S., Our Ladr of Lanka, Colombo 1945: Mathias, L.. L'AuMUatnce in L, eo «L'Airsiliairice della Cbiesa e del Papa». Relación conmcmorativa para el cincucntenario de la Coronación de María AuxiUum Christianorum:» en su basílica de Turín. 1903. Turín. Soc. Ed. Int. (1953) pp. 267-269; Ferrando, St.. María Ausillatrlce Patrona dell'Assam, ibid., pp. 401-404; TiieKAEKARA, M., S. J.. La divot ion A Notre-Dame dans les hides, en Du Mañoír, IV, pp. 917-934; CatXo. Fr. X. Gomes, Culto Mariano na Arquidiocese de Goa, SallgAo, Seniinario de Nossa Senhora, 1954, 94 pp.; Primer Concreso Mariana de Goa. en elloleiln Eclesiástico da Aiquidiocese de Goan, 13 (1955) pdfinas 189-390; Fortih, G., O. M. I„ De rdtotle des Mages d Marie.

Relne de Lanka, en Du Mañoír. IV. pp. 937-949.

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