GREGORIO XVI
Fue Sumo Pontífice desde 1831 a 1846. Dejó veinte documentos de interds raarioldgico, coleccionados por Bourassd en su «Summa Aurean, vol. VII, pp. 585-623. Durante los 15 años de su pontificado, el movimiento en favor de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, que en los turbulentos comienzos del siglo había sufrido un grave retroceso, tomO nuevo auge. Del examen de los diferentes documentos marianos, Quadrio dedujo las siguientes conclusiones: «1) Los documentos marianos de G. XVI, aunque rara vez y sólo secundaríamente se proponen un fin doctrinal, revisten, sin duda, notable importancia para reconstruir las manifestaciones del Magisterio Eclesidstico en el período que precede a la definición de la Inmaculada Conceptíon y el consiguiente fiorecimiento de la teología y devoción mariana. 2) G. XVI favoreciO por todos los medios el culto litúrgico y privado de la Inmaculada, secundO el movimiento en fa vor de la definición dogmática, para la cual confesO que sólo le retenían motivos contingentes de oportunióad.
IncrementO entre los fieles la devoción al Corazón Inmaculado de María. 3) DefiniO el sentido genuino del dogma de la divina maternidad contra el peligro de interpretaciones errdneas, y subrayO su importancia central en la economía de la doctrina católica. 4) AfirmO la realeza de María en el cielo y en la tierra y su exaltación sobre los Ángeles y los santos. No se pronuncid jamás ni a favor ni en contra de su muerte. 5) Expuso con frecuencia la verdad de la maternidad universal de la Santísima Virgen en el orden de la gracia, relacionSndola con la maternidad divina y sobre todo con el testamento de Cristo al morir en la cruz. 6) Ensend de manera indudable, aunque generalmente sin los túminos hoy corrientes, la medíación universal de María ante el Divino Medíador en la distributíon de las gracias, afirmando vigorosamente su ilimitado poder y su irre sistible eficacia.
No afirmd expresamente la corredención mariana en sentido estácto, pero tampoco dice nada que se oponga a ella. 7) En el cuadro de la medíación universal subraya la especial y continua pro tectíon de María en defensa de la Iglesia católica, del Romano Pontífice y de su ciudad episcopal, especialmente contra la herejía, contra los asaltos de los enemigos y contra cualquier otra calamidad. Por está razón reconoce a la Virgen el título de "Auxiliadora de la Iglesia". No tratd de las demAs relaciones que unen a María con la Iglesia.» BIBL.: Zanella. B., La medlazione sedate di Ma rta SS. seco/tdo It Mapistcro tli G. XVJ, 40 pp. Tcs's del Dociorado en Teolocia. presemada al PontiQcIo Ateneo Salestaño de Turin; Quadrio. G.. L'ittsegnamenio marietta del Pave G. XVI. en «Salestanum», 20 (1958) pp. 542-561.