BUENAVENTURA DE BAGNOREGGIO (San)
Nació en Bagnoreggio en 1221. Habiendo entrado de jovencito en la orden de los Hermanos Menores, hizo sus estudios en París, donde regentó la Cátedra de teología en la universidad de 1243 a 1257. En 1257 fue elegido Ministro General de la orden, por 61 regida durante 17 años. En 1273 Gregorio X lo hizo cardenal obispo de Albano, con la comisión de preparar el Concilio de Lyon, durante el cual murió, en 1274. Fue canonizado en 1482, y en 1588 contado entre los doctores de la Iglesia, con el título de «Doctor Seráfico». La edición crítica de todas las obras del santo, hecha por los franciscanos de Caracchi. consta de diez voldmenes en folio. Habla de Nuestra Señora en casí todos sus escritos auténticos, a saber: 1) en el Comentario al evangelio de S. Lucas (especialmente en los capítulos I y II) compuesto en París en 1248, cuando era bachiller (Cf. Glorieux, P., Répertoire de Maîtres en théologie de París au XIII siècle.
II, p. 38; Pa ris 1934); 2) en el Comentario a las Sen tences de Pedro Lombardo (especialmente en la dist. 3A y 4A del Libro III, y en la dist. 28A y 30A del IV) compuesto igualmente en París, siendo ya Licenciado, en 1250 (Ibid., p. 38); 3) en el «Breviloquium», especialmente en la IV Parte, compuesto en 1255-57 (Ibid., p. 39); 4) en el Comentario al evangelio de S. Juan, compuesto en 125557 (Ibid.); 5) en las oCollationes de donis Spiritus Sancti (la VI habla exclusivamente de María Santísima) compuestas en Pa ris en 1259 Ibid., p 43). 5) en j as a Collationes in HexaemeronD compuestas en 1273 (Ibid., p. 43) (Cf. Glorieux, P., Essai sur la chronologie de Saint Bonaventure, en «Arch. Franc. Hist.», 19 (19291 p. 167); 7) en el «Soliloquium», en la «Vitis mystica», en el «iLignum vitae», y particularmente en «Sermones» (24 son sobre Nuestra Señora), de los cuales escritos no han llegado aun los historiadores a determinar el ano de su composición. Hay que tener en cuenta, en cambio, que las «Collationes* y los cSermonesi son «reportationes»*. Son apdcrifos: 1) el aTractalus super salutationem angelicaim; 2) el Psalterium majus B. M. Virgimsn; 3) el apsalterium minus B. M.
Virginis*; 4) la «Laus B. M. VirginisD; 5) la «Corona B. M. Virginis*; 6) el «Officium de compassione B. M. Virginis»; 7) los aCarmina super canticum Sal ve Reginas; 8) el aCanticum: Te Matrem Dei Laudamuss (v.) y otros poemas; 9) el «Speculum B. M. Virginiss (perteneciente a Conrado de Sajonia, O. Min.); 10) varios sermones: 11) cPharetra, Stimulus divini amoris*; 12) aMeditationes vitae Christia; 13) aExpositio in Cant. Canticorum», etc. (Cf. Glorieux, P., Repertoire..., II, pp. 4551; Cf. P. P. Edit. Op. omn. S. Bonaventurae ad Claras Aquas V Proleg., p. XXXVII; ibid., IX Proleg., p. XX!). Estos escritos apdcrifos han sido muchas veces citados por varios autores, y entre ellos S. Luis M* de Montfort (en su cldsico «Traité de la vraie devotion k la Saintc Vierge), Luis de Castelplanio, O. F. M. (Maria net con siglio delieterno, ovvero la Vergine predestánata alia missione medesima con Gestá Cristo*, Ndpoles 1872), Alfonso M. a de Ligorio («nLe glorie di Marian) y especialmente Fasolis, U., O. F. M. (S. B. e la SS. Vergine, Pensieri per il scsto Centenario del Dot tor Serafico, Turin 1874). Las caracteristicas de la Mariologia de S. B. son tres: traditional, prlctica y escoldstica (Cf.
Chiettini, E., Mariologia S. B., p. 195). Es una Mariologia ctradicionah, según 41 mismo confiesa: «No deseo encontrar nuevas opiniones, sino más bien recoger las ya comunes y aprobadas» (Cf. Delorme, F., S. B., S. R. E. Episc. Card., Collationes in Hexaemeron et Bonaventuriana quacdam selecta ad fidem codd. mas., 357, ad Claras Aquas 1934). Después, hablando en particular de Maria, dice: «No se deben inventar nuevos honores para honrar a la Virgen, la cual no tiene necesidad de nuestras falsedades, Ella que tan llena está de verdad* (In IU Sent., d. 3, p. 1, q. 2, ad 3, Op. Ill, 686). Y en otra parte muestra la necesidad de adherirse «a la Sagrada Escritura y a la fe cristiana, que ha de preceder a toda nuestra devoción tanto a Dios como a su Ma* dre* (Ibid., q. 1, ad 4, Op. Ill, 64a).. Es, adem£s, una Mariologia «práctica». ordenada a iluminar el entendimiento y en cender el corazón. De aqui la exhortación: «Es menester procurar que el honor d(Nuestra Señora en nada y por nadie se vea disminuido. Para defenderlo hemos de estai dispuestos a correr el riesgo de la propu vida» (In IV Sent., d. 28, a. 1, q. 6, Op. IV 697b). Por eso el Serdfico Doctor evita tods cuestión prricticamente inritil.
Y recuerdi que «nadie puede ser devoto de la Virger con excesoB (In III Sent., d. 3, p. 1, a. 1 q. 1, ad 4, Op. Ill, 162). Es, en fin, una Mariologia «escoldstica» particularmente en el Comcntario a las Sen tencias. Este mdtodo usado por el sant«pone de manifesto el frecuente descuid«del estilo y de la forma, además de las mtil tiples divisiones y subdivisiones, o las fre cuentes citas, etc. Se muestra particularmente genial y pei sonal cuando trata de la Maternidad divina, de la Compasión junto a la cruz de Hijo, de la Inmaculada Conception (v. Inmaculada Concepción), de la perpetua vii ginidad, de la Asunción y de la Mediacid universal de Maria. No podemos menc de suscribir el siguiente juicio emitido pc el P. Chiettini: Adeo enim usque pietater simul et stientiam spirat, ut vix aut null modo possit reperiri, qui rectam theologia marianae viam rationemque melius Sen phico cognoverit et constantius persecutt fucrit atque fidelius servaverit quod ipse consuJtissime admonuit: «Verba /idem christianam experimentia debent esse ab erroie * longinqua et devotione approximantia maxi' me ilia, in quibus est sermo de Virginc Ma rian (Ibid., q. 3, in corp., Op. Ill, 115b).
Es notable la influencia de S. B. en los mariólogos que fiorecieron despues de i\. BIBL.: Giuseppe oa Leonessa, O- F. M. Cap.. Dogma Immacutatae Conccptionis et Doctonnn Angelid et Scrnp/tici doctrina. en «Div. Thorn.# (Plac.) 26 (1904) pp. 632-40: BXufhlf, M. O. Cap.. LeUre ties hi. D. iibcr das Gnaden roll mass der Gottesnwtter, en «Frans, Stud.*, 12 (1925) pp. 177-79; Qmms, I.. O. F. M., María Nicuu-e Eva volxens der leer rnn Hen H. B., en eSiand. v. Maria». 9 (1929) pp. 129-34; lo.. De Opdracht van Christas in den Tempcl Uiteenzetting wn S. D. over het aandeel van de H. Maagd. ibid., 10 (1930) pp. 97-101; Id.. Uit de Mariologie van den H. B. María onder het Kniis van Christas. ibid.. 11 (1931) pp. 39-45; BirraEMiEUx. I., Le senti ment He S. D. sitr rhnnuutilce Conception He la tainte Viergc, en «Et. Franc.#, 40 (1928) pp. 367-94; Plesser, V.. O. F. M., Die Lehere dex hi. B. itber die Mittlerscha/t Martens, en “Franc. Stud.#. 23 (1936) páginas 533-89; Ctccmrro, L.. O. F. M. Conv., Marta. inetLatrice univerutlc in S. R. e In Dante, en «Miscell. Franc.". 36 (1936) pn. 35-51; Dr Fon?o. L.. O. F. M. Conv., Doctrina S. B. de universali Mcdiatione B. Vir gin is Mar.'ae, Romne 1938; Id.,.
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