Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

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Hacia la mitad del s. IV, se erigía en Éfeso una iglesia a la «Santísima y siempre Virgen María» según la inscripción que nos da a conocer la carta de Ignacio (v. Keil, J., Die Marienkirche in Ephesos, Viena 1932, inscripción núm. 34, pp. 63-65). Es la iglesia en la que tuvo lugar el célebre Concilio de Éfeso del 431. en el que fue solemnemente definida la divina maternidad de María. Había otra iglesia dedicada a María, del s. IV, en Tiro, como se ve por una inscripción inédita de fines del s. V o de principios del VI, en la que se menciona «la antigua Santa María» (v, Tallon, M., Le culte de la S. Vierge..., p. 897, v. bibl.). Según Enclart (Les monuments des croisés dans le Royaume de Jérusalem, p. 403) la ciudad de Tortosa habría sido la poseedora de la más antigua capilla consagrada a la Virgen, destruida por un terremoto en el 387, que dejó intacto el altar (del que se dice que fue consagrado por San Pedro) y el icono de María (pintado, según se dice, por S. Lucas), considerados desde entonces como objetos milagrosos. Hay en su favor algunas fuentes medievales (Guillermo de Tiro, el señor de Joinville, Santiago de Vitry y Guillermo de Oldenburg). Otro templo de finales del s.

V se hallaba en Mileto dedicado —como se echa de ver por la inscripción «a Nuestra Señora la Santa gloriosa Madre de Dios y siempre Virgen Marían (v. GrOgoire, H., Recueil des Inscriptions chritiennes d’Asie Mineur, I, 1922, p. 70, n. 224). DespuOs del Concilio de Éfeso las iglesias dedicadas a la «Madre de Dios» se multiplicaron. Nos parecen de particular interOs las invocacioncs a la Vir gen grabadas en piedra que se encuentran en S. Eustaquio, las cuales se remontan al siglo xii y revelan la fe que los asiiticos de aquel tiempo tenfan en María: «0 toda santa Madre de Dios, ven en mi socorro» (v. Jerfanion, G. de, S. J., Melanges dar — cheologic anatolienne, Beyruth [Melanges de rUniversite de Saint-]oseph], III, p. 252, n. 169); «Madre de Dios, ven en ayuda de tu siervo Constantino, monje y sacerdote, pecador» (Ibid., t. I, p. 168); «Madre de Dios, toda santa, sdlvame, miserable, tu siervo Basilio, hijo de Basilio» (Ibid.). BIBL.: Tali.on, M.. S. J.. Le culte de la Vierge Marie en A. M. ciu premier au XV siicle, en Du Manoir. IV, 885-916; Rears. Ph. dx, La Sainte Vierge et V Orient Chritien. ibid., pp. 711-728; Psalty, F.. Notre-Dante d'Epliise.

Les rutnes de la ntaison de la Vlerge Marie d Panaya-Capuli, GiWer Basimevi. Estambul 1955. 16 pp.

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