ARMENIA
Armenia fue convertida al cristianismo en el s. IV, mediante la predicación de S. Gregorio el Iluminador. El gran Catholicos S. Ignacio (389-400), ayudado por S. Mesrob, elevó la Iglesia y cultura de A. al siglo de oro. Georgia fue conquistada para Cristo por una mujer del siglo iv, Santa Nina. La razón por la que Dios envió a una mujer, en vez de un apóstol, a predicar el evangelio a los georgianos, según los Padres de la Iglesia georgiana, estaría en el hecho de que, cuando se decidió la división del mundo para la evangelización entre los apóstoles, «la evangelización de Georgia tocó en suerte a la Virgen María», como se lee en la crónica de la «Conversión de Georgia», conservada en un ms. del año 973 (v. TarlhniSvili, M., La Madre di Dio..., pp. 74-75, v. bibl.). Los armenios, fuertes adversarios de la herejía nestoriana, tomaron parte en las conclusiones y en las definiciones del Concilio de Éfeso (431). De ahi su particular devoción a la augusta «Astvastazin» (= Madre de Dios) en su liturgia, en su historia y en su literatura. Para los armenios María es, además de Madre de Dios, la Medianera, la Virgen del Socorro, la Reina de A. En la primera época de la literatura armenia (ss.
V-vi) baste recordar los elogios a la Virgen del poela Moists de Khorene (v. Laudes et hymni ad SS. Mariae Virginis honorem ex breviario Armenorum excerpta, Ve necia, S. Ldzaro, 1877, fragmento XII). Pero el rey de los cantores armenios a la Virgen es S. Gregorio de Narek (v.). Muchas son las iglesias dedicadas en A. a la Virgen en el s. Vi y, acaso en el v, con títulos sugestivos, como, por ejemplo, «la que esta revestida de purpura», ala Augusta», da que ha recibido de Dios», da Fuerteo, ala Toda Blanca», etc. Al principio de la Edad Media, la piedad mariana florecid de un modo particular en los conventos de A. El P. Tournebize da el nombre no menos que de 46 conventos consagrados a la Madre de Dios, tambi£n con títulos a cual mis sugestivos, como «N.ª S.ª del Redil», «Convento de la Vir gen que escucha las suplicas», «Convento de los Siete Pabellones» (iLos siete dolores de María?...), etc. (Cf. art. aArmenieo, en DHGE, coll. 377-391). Entre los georgianos, el mcs de agosto (en el que se celebra la fiesta de la Asunción) es llamado aMaríamobistve» (= el mes de María). Es graciosa la manera como en Georgia solfan terminarse los solemnes banquetes en las fiestas populares y en las bodas.
El que presidfa la mesa ponia fin a tales ban quetes, levantandose a una con todos los comensales para bcber su ultimo vaso en honor de la «Santísima» (María), diciendo: «La Santísima sea propicia a esta cnsa.» Todos los comensales repetfan el mismo augurio y se daba por terminado el banquete, ya que no era permitido continuar la fiesta despuds del brindis en honor de la «Santísima». Entre los «iconos» más venerados, quizd sea el más célebre el del monasterio georgiano de Iviron en el monte Athos, colocado sobre la puerta de entrada de la iglesia del monasterio («portaitissa»). Los monjes, antes de entrar en la iglesia se postran ante aquel icono (v. Peters, P., Histoircs monastiques georgicnnes, en «Anal. Boll.», 33-379 [1917-1918] 43). Una copia del mismo fue colocada por el zar en una capilla situada al lado de la entrada principal de la muralla interna del Kremlin y fue Ilamada «Iverskaia». Es la más venerada de Rusia. BIBL.: Aoaqtanian. F., Il Condlio dl E/eso e U culto della Madre di Dio nella Cftlesn Annena. en la Revista Manana aMater Dci>». a. I'm. pp. 87-96; Oudcnrun. M.
A. (van DEN), Dig tFrati Armenia and die Laurel am sclic Li land, en flMu3