ANTIPOLO
Es el santuario mariano nacional de la república de las islas Filipinas. Está erigido sobre una colina a 28 km. al este de Manila, y en él se venera una estatua de Nuestra Señora llamada: «Nuestra Señora de la Paz y del Buen Viaje», llevada a Filipinas desde Méjico, el 25 de marzo de 1626, por don Juan Niño de Tabora, gobernador general de aquellas islas. Fue llevada a hombros con mucha solemnidad a Manila y colocada en la iglesia de los jesuitas. Seis años después fue trasladada a A., donde, por iniciativa de un jesuita, se construyó una iglesia, incendiada más tarde, en 1639, por unos chinos: la imagen de Nuestra Señora quedó ilesa. Enfurecidos, aquellos bandidos decidieron romperla a lanzadas, pero sólo consiguieron arañarle el rostro. Entonces, como medida de prudencia, fue llevada al puerto de Cavite, desde donde protegió visiblemente a los filipinos, en 1647, contra los asaltos de los holandeses protestantes. Luego, por cinco veces al menos, del 1648 al 1748, fue llevada a Méjico, como protectora de la travesía, para obtener así un buen viaje.
Restablecida definitivamente en A., recibe la visita de las muchedumbres devotas que vienen por decenas de millares, especialmente en el mes de mayo y de junio, de todas las partes del archipiélago. El 27 de noviembre de 1926 fue solemnemente coronada la imagen de Nuestra Señora con motivo del tercer centenario de su traslado a las islas Filipinas. En 1944, cuando los japoneses ocuparon A., fue nuevamente llevada la imagen a Manila, de donde retornó hacia fines del año siguiente. Entre los destrozos producidos por la última guerra mundial está también el del santuario de A. Bien pronto surgió, sin embargo, una majestuosa basílica en el lugar del destruido santuario.
Bibliografía
The Road to Antipolo, to the Virgin of our Peace, Manila 1948
Hacia Antipolo, a la Virgen de Nuestra Paz, Manila 1951.