ROTARY CLUB
1. Historia y actividad. - El movimiento rotario (llamado así a causa de su emblema: una rueda dentada) fue fundado en Chicago el año 1905 por Pablo Harris. Se propagó rápidamente en los Estados Unidos y en otros países, de manera que en 1912 pudo formarse la Rotary International. El año 1933 contaba ya con 147.000 miembros agrupados en 3.600 círculos (club). Los miembros, generalmente profesionales libres de la clase media, se reúnen regularmente en estos círculos donde reina y se cultiva un espíritu de mutua benevolencia. El R. Club se propone propagar y fomentar en sus miembros sentimientos de ética racional, especialmente la idea de honestidad y de servicio a la sociedad, y de contribuir así a una vida social más feliz. Esta ética no trata de fundarse sobre dogmas sobrenaturales y religiosos (el movimiento pretende extenderse a todas las religiones), sino únicamente sobre razonamientos naturales. 2. Carácter. - Este principio de ética adogmática confiere al rotarismo un carácter de indiferentismo religioso y en último análisis se funda sobre un mero utilitarismo (quien mejor sirve, más provecho obtiene). Además, tanto por la concordancia de sus principios éticos como por las relaciones de hecho el R. Club en el curso de su historia demostró muchos síntomas de influencia y parentesco con la masonería (v.). 3. Juicio de la Iglesia.
- El carácter de indiferentismo religioso crea serios peligros para la fe de sus miembros y por esta razón la Iglesia católica ha revelado varias veces su aversión frente a este movimiento. La Sagrada Congregación Consistorial declaró el 4 de febrero de 1929 que los Obispos no pueden permitir que sus clérigos y sacerdotes pertenezcan al Rotary Club y asistan a sus reuniones. Para los seglares no existe una prohibición general, pero ya en algunos países (España, Francia, Holanda) el episcopado juzgó oportuno advertir a sus fieles contra los peligros de este movimiento o incluso prohibir la participación en ellos como sociedad nociva, según las normas del Código de derecho canónico (can. 684). Recientemente (20 diciembre 1950) la Sda. Congregación del Sto. Oficio generalizó estas normas, repitiendo la prohibición a los clérigos de pertenecer a él y exhortando a los seglares a que se atengan al citado can. 684, esto es, a que se alejen de las asociaciones, aunque sólo sean sospechosas, o que tratan de sustraerse al control de la Iglesia. Dam.
Bibliografía
Bibliografía
J. Schütz, R., en Lexikon für Theologie und Kirche, VIII, 1009-1010 An.,
R. Club e Massoneria, en La civiltà cattolica (1928, I), 481-489 79 (1928, II), 98-109 80 (1929, I), 337-346
F. Bárcena, Los Rotarios, Barcelona, 1929 F. Hürth, Annotationes in Decretum, d. 20 dec. 1950, en Periódica de re mor. can. lit., 40 (1951), 111-120 Alonso Bárcena, Dos objeciones de los rotarios, en Razón y Fe, 1 (1928), 18.