Diccionario de Teología Moral

Giuseppe Graneris (Gra.)

POSITIVISMO

Recursos

1. El p. frente a la moral. - Es un sistema filosófico que consiste en negar al pensamiento humano la facultad de trascender el dato de la experiencia. Esta actitud filosóficallevada al orden ético destruye los fundamentos de éste, ya que la éticareposa en el trascendente, en el absoluto. Los preceptos morales están destinados a ser aplicados en el mundo de la experiencia, pero no son datos de la experiencia; son exigencias superiores, a las cuales el mundo histórico debe obedecer, y conservarán su valor aunque de hecho los hombres no las obedezcan. El p. niega todo esto, es decir, niega a la éticatodo valor normativo (preceptivo) y a cambio de ella quiere introducir una ciencia de las costumbres, construida sobre el modelo de las ciencias naturales, cuya misión no es la de dictar normas preceptivas a los hechos, sino simplemente de transcribir los hechos. Así la nueva ciencia no enseña ya lo que hemos de hacer, sino que nos explicay cuenta lo que nosotros hacemos.

2. Crítica. - Esta doctrina se encuentra en desacuerdo con la conciencia del deber y con la persuasión de la validez ineluctable de ciertos principios morales (y jurídicos) superiores a todas las transgresiones y negaciones humanas.

Para explicar esta conciencia y persuasión, que son dos hechos históricay positivamente determinados, los positivistas recurren a medios diversos, según las diversas escuelas a que pertenecen. Recordemos la solución evolucionista que buscala raíz de estos dos hechos en la historia y en la prehistoria del género humano, afirmando que los hábitos continuados por largos siglos se han hecho tan fuertes que han tomado el aspecto de deberes categóricos. Las construcciones de nuestra éticason por lo tanto el fruto de una hereditariedad transformante o sublimante. Junto a esta solución, hoy un poco pasada de moda, podemos poner otra más reciente, llamada sociologista, la cual sustituye a la ilusión históricadel evolucionismo una ilusión actual, cotidiana, por la cual el individuo atribuye a causas misteriosas y ultramundanas lo que le proviene a él de la sociedad en que vive; de donde cree absolutas, trascendentes, obligatorias todas las exigencias sociales, entre las cuales uno de los primeros lugares lo ocupan las que se registran bajo el nombre de la ética.

Además de los defectos propios del p. en general, al p. ético se le puede objetar que ninguna de las soluciones dadas por él al problema del deber es satisfactoria. La conciencia humana sabe distinguir perfectamente un deber de un hábito por arraigado y atávico que sea; y el individuo humano se siente algunas veces obligado a rebelarse abiertamente contra la presión social. Las grandes conciencias se muestran a menudo originales y solitarias. Gra.

Bibliografía

Bibliografía

G. Allievo, Del positivismo, Torino, 1883
F.

Savio, Positivismo e volontà, Roma, 1902;
B. Mathis, Rechtspositivismus und Naturrecht. Eine Kritik des neukantianischen Rechts, Paderborn, 1933.

Voces relacionadas

Externas