PECADO (Especie del)
1. Concepto. - Los pecados no son todos de la misma especie. Se dividen en especies o clases teológicas y morales. La especie teológica nace de la distinción de los pecados mortales y veniales; se llama teológica porque se deduce inmediatamente de la relación del pecado con Dios. La especie moral, en cambio, se deduce de la estructura ética especial del acto en que consiste el pecado; esto es, la da la malicia particular que se encuentra en aquel acto de v terminado. Como esta malicia se adhiere fundamentalmente al objeto del acto pecaminoso, se suele decir que la especie moral de los pecados la da su objeto. Algunos moralistas prefieren decir que la da la virtud a que el pecado se opone, o también la ley que se quebranta con el pecado. Pero esta diversidad de fórmulas es más bien una sutileza doctrinal que no una verdadera divergencia de doctrinas: porque tanto las virtudes como las leyes son a su vez especificadas por sus objetos.
2. R e g la s y no r m a s. - A proposito de la* * primera fórmula (que indica el criterio distributivo fundamental) puede crear alguna dificultad el lenguaje común, que habla de circunstancias que mudan la especie del pecado, esto es, dan ellas mismas una especie moral propia al pecado.
Pero la dificultad se supera observando que estas circunstancias, hablando con propiedad y desde el verdadero punto de vista moral, no son circunstancias, sino que son el objeto (v. Circunstancias). Pasando de la.regla general a las reglas detalladas con que se determina la especie de los pecados, los moralistas suelen utilizar el criterio de las virtudes, como más fácil de entender; y establecen que son pecados de especie moral diversa los actos que se oponen: a) a diversas virtudes o también a una virtud, pero de un modo; b) contrario; c) o simplemente diverso.
Asi son pecados de especie diversa el hurto y la fornicación» porque el primero es opuesto a la justicia, el segundo a la castidad. La desesperación y la presunción de salvarse sin la ayuda de Dios son pecados opuestos a la misma virtud (esperanza); pero son de diversa especie porque son sus opuestos de un modo contrario, el primero por defecto, el segundo por exceso. La blasfemia y la inobservancia de un voto son dos pecados contra la religión; pero tienen diversa especie moral, porque ofenden esta virtud en sus diversos oficios. A estas reglas añaden algunos otra diciendo que son pecados de especie moral diversa las transgresiones de preceptos (leyes) formalmente diversas.
Pero ésta no parece añadir nada nuevo, ya que la diversidad formal de los preceptos la dan las virtudes en que ellos se inspiran. Se ha de notar que malicias específicamente diversas pueden acumularse en un mismo acto;
lo cual sucede cada vez que este único acto es mandado (o prohibido) por diversas virtudes (o preceptos leyes) formalmente diversas. Asi en el adulterio encontramos la doble malicia de la lujuria y de la injusticia; en la provocación a la blasfemia se tienen dos especies morales (pecaminosas): el escándalo y la irreligiosidad. Gra.
Bibliografía
Bibliografía
E. C a r t o n de W ia r t, Tractatus de peccatis et vitiis, Mechlin 192. 1932, p. 25 ss.
B. B r o w n, The numerical distinction of sins according to the Franciscan School of the seventeenth and eighteenth centuries, Washington, 1948.