NEUROCIRUGÍA
1. Definición. - Entiéndese por n. la cirugía del sistema nervioso. Aunque ha existido desde la más remota antigüedad (de lo que dan testimonio, entre otros documentos, los cráneos de hombre prehistórico con alteraciones que demuestran haberles practicado una trepanación terapéutica), la n. se ha convertido en una rama autónoma de la cirugía sólo en los últimos decenios.
En efecto, esta cirugía requiere tal suma de conocimientos particulares y de especiales técnicas operatorias y postoperatorias que casi necesariamente pueden ser practicadas solamente por cirujanos especializados en ella después de un largo aprendizaje. Por necesidad de espacio nos limitaremos a tratar de la n. en dos puntos solamente que tienen más destacada relación con la moral: la cirugía del dolor y la cirugía cerebral.
2. C i r u g í a de l d o lo r. - Ésta es una de las más hermosas conquistas de la moderna n. El dolor es eficazmente combatido — a veces con efectos inmediatos y definitivos— con la resección de determinadas porciones de la cadena simpática o de sus ramas, de raíces posteriores o de troncos nerviosos, de algunas partes de la medula espinal, etc.
Estas y otras intervenciones, aunque menos radicales (como la infiltración de novocaína o la alcoholización de ganglios o ramas nerviosas), son siempre moralmente lícjtos porque restituyen al enfermo la alegría de vivir o al menos la esperanza de curar o el poder soportar su enfermedad principal (a menudo el dolor físico más fuerte y obstinado se deriva de cánceres inoperables). Además la cirugía del ddolor, cuando no requiere una intervención operatoria tan grave que pueda acelerar con probabilidad una muerte de otra manera todavía bastante le ja n a: en cuyo caso la intervención misma no seria lícita y se habría de sustituir por fármacos analgésicos, no suprime la conciencia, más aún elimina los trastornos producidos en ella por largos y graves sufrimientos que a algunas personas pueden llegar a aparecer insoportables y elimina los peligros de suicidio por intolerancia de los sufrimientos y las no menos criminales lisonjas de la eutanasia (v.). 3. Cirugía cerebral. - En el campo de las operaciones cerebrales se han hecho grandes progresos por la n. desde tiempos no lejanos en que se limitaba su actividad a tímidos sondeos y a modestas ablaciones de tumores generalmente extracerebrales hasta las modernas escisiones de grandes partes de cerebro» hasta llegar (tras del ejemplo del americano Dandy) a extirpar todo un hemisferio cerebral, indicadas principalmente en la hemiplejía espástica infantil con epilepsa grave y desórdenes psíquicos.
Estaj y otras intervenciones demoledoras · del mismo género son moralmente líoitas siempre que no haya probabilidad de abreviar sensiblemente la existencia y cuando estén indicadas por extensos neoplasmas o por otras graves enfermedades que interesen una importante región cerebral. Por otra parte (v. Funcionalidad cerebral), toda demolición que venga impuesta por la existencia de alteraciones orgánicas es a los fines de la funcionalidad neuropsíquica menos dañosa y depauperante que la alteración en curso: lo cual aumenta la licitud de la intervención, porque se trata, casi siempre, de operar un organismo gravemente enfermo en peligro de muerte a no largo plazo. En cambio, hemos de señalar alguna reserva de orden moral a propósito de las modernísimas intervenciones cerebrales conocidas bajo el nombre de leucotomía, lobotomía, topectomía, etc., de las cuales hablaremos adecuadamente en la voz Psiquiatría. Riz.
Bibliografía
Bibliografía
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E. Rüooeri, Aggiornamento in chirurgia (Quaderni di aggiornamento medico), Roma, 1946
M. I. C o s t a l y J. A. S e g g ia r o, Consideraciones sobre la cirugía cerebro-espinal del dolor, en Archivos de Criminología, Neuro-psiquiatría y disciplinas conexas, marzo 1946.