CONSUMO
completo
1. Noción. - El c. representa la meta de todo el proceso económico. Los bienes producidos se hacen en último análisis para ser utilizados, consumidos. Si el c. es la causa final de la producción, no es, sin embargo, al mismo tiempo su causa eficiente. Ni los factores de la producción: tierra, trabajo y capital, aumentan en relación con el aumento del c., que funciona solamente como estímulo de la producción. El problema del c. está ligado a la producción de los bienes económicos y a la distribución, al del ahorro (c. diferido), al de la población en sus reflejos políticos y sociales.
2. C. y población. - El auge del consumo determinó en el pasado en algunos economistas el temor de que se llegase a un límite por el cual la producción ya no fuese suficiente a hacer frente a las exigencias del c. Más aún, Malthus formuló precisamente una seudoley económica que se ha hecho famosa sobre todo por sus deducciones de carácter moral. Afirmó que la población tiende a aumentar en progresión geométrica, mientras que los medios de subsistencia pueden crecer solamente en progresión aritmética. Fundado en esta ley aconsejaba la limitación de los nacimientos y justificaba el que no se verificara en breve plazo su fórmula por el restablecimiento del equilibrio entre la producción y el c. causado por la reducción de población por efecto de las guerras, de las epidemias, de las carestías y de otros azotes que a Malthus (lo mismo que a Darwin) le parecían verdaderas necesidades providenciales. La teoría de Malthus se ha demostrado totalmente falsa: el crecimiento de la riqueza ha sido más rápido que el de la población y el incremento de la producción ha sido facilitado por el progreso mecánico que ha hecho posible el disfrute de tierras nuevas.
3. C., distribución y competencia. - Al problema del c. está ligado el de la distribución de las riquezas, el de la competencia entre los productores, el de los mercados internos en el campo internacional, el de las importaciones y exportaciones. En los momentos de escasez de productos, y por lo tanto de aumentos de precio, se crean asociaciones de consumidores (cooperativas de c.) con la intención de eliminar el aumento del precio debido a los beneficios de los intermediarios. La cooperativa de c. por las ventajas que reporta florece también en tiempos normales y es una de las formas de moralización del comercio. Problema de política social ligado al c. es la vigilancia ejercitada por el Estado sobre los precios de algunos productos de primera necesidad sobre los mercados, que tiende a asegurar una cantidad suficiente de productos, a impedir el aumento de los precios, a defender a los consumidores de las adulteraciones de las mercancías. En este campo entra también la reglamentación del juego, apuestas y loterías.
4. C. y lujo. - Otro problema unido al c. es el del lujo, que consiste en la «desproporción entre la cantidad de trabajo consumido y el grado de satisfacción individual obtenido» (Gide). La moral cristiana no condena la previsión normal (ahorro); en cambio condena el lujo y ostentación de la riqueza, así como la desigualdad producida en la distribución de la misma por motivos egoístas especulatorios. Bau.
Bibliografía
O. Haberler, Prospérité et dépression, Ginebra, 1943 Di Fenizio, Economía e política, Milano, 1949
J. Robinson, Introduction to the Theory of Employment, Londres, 1949
R. Ruggles, An Introduction to National Income and Income Analysis, New York, 1949.