BOICOT
Índice interno:
1. Noción ·
2. Moralidad ·
1. Noción Esta palabra se deriva del nombre de James Boycott, administrador del latifundio de Lord Erne en Irlanda, cuando aún estaban vigentes las consecuencias de la conquista inglesa por la cual, especialmente en tiempo de Cromwell, la población católica fue despojada de la parte mejor y más cultivable del territorio nacional. Boycott trataba tan duramente a los campesinos que éstos determinaron abandonar los campos y los animales, induciendo a los demás a hacer lo mismo. Boycott hubo de dejar su empleo y salir de Irlanda (1880). Desde entonces se llamó boicot al acuerdo de varias personas para aislar a una tercera, impidiendo las relaciones económicas de la misma con los demás. De ordinario esto se hace prohibiendo la compra o venta de mercancías, si el boicoteado es un comerciante, o el empleo de trabajadores si es un patrono.
2. Moralidad Sólo se puede justificar cuando es el único modo eficaz para defenderse de una opresión, no pudiendo obtener una reparación por medios legales. Es también indispensable para que sea legítimo que haya cierta proporción entre el daño sufrido por los boicoteadores y el daño con que se amenaza al boicoteado. Lo mismo que para la huelga y para el cierre, nos encontramos ante el caso de un arma de doble filo que puede perjudicar a aquel que la emplea. Se ha de tener también en cuenta el daño colectivo que puede ocasionar una suspensión violenta de las actividades económicas. Una sana legislación social debiera prevenir las situaciones que justifican como ultima ratio este modo de tomar la justicia por mano propia o encontrar el modo de resolverla diligentemente por caminos al mismo tiempo justos y pacíficos. Boz.
Bibliografía
G. Garuara, Il boicottaggio , Milano, 1924
V. Manzini, Trattato di dir. pen. ital. , VII, Torino, 1930, p. 101-120.