Diccionario de Teología Moral

Stefano Bausani (Bau.)

BANCA

Recursos

Índice interno:

1. Origen ·

2. Actividad y finalidad ·

3. Juicio moral ·

1. Origen Banca, de banco. En la antigüedad no encontramos instituciones comparables a las bancas modernas. Éstas se fueron desarrollando insensiblemente bajo el impulso de las necesidades del comercio, de los cambios y de las diversas operaciones de crédito. El tesoro del templo y el de los reyes, administrado por los escribas o por los funcionarios reales, admitió más tarde el depósito privado de materias útiles al comercio sea con carácter gratuito u oneroso. Poco a poco van surgiendo las bancas privadas que invierten los capitales en las industrias, comercios y empresas marítimas, prestan dinero a los particulares y hasta a los Estados, percibiendo una tasa de interés diverso, según la marcha y riesgo de la empresa. Hacia el s. XIV existe ya un monopolio de cambio ejercitado por categorías de personas especializadas y locales, de manera que los particulares fueron atraídos y comenzaron a depositar en ellas con ritmo creciente sus ahorros. Para que los depósitos quedaran más al amparo de las quiebras, hacia el s. XVI surgen las bancas públicas y se da así un nuevo impulso al comercio interno y externo.

2. Actividad y finalidad La actividad principal de las bancas se resume en la mediación de los créditos, que viene a ser con el tiempo privativa de los bancos (cuando antes era ejercitada por los particulares), hasta llegar a nuestros tiempos en que las grandes industrias exigen anticipos de capitales enormes que no poseen los particulares, sino la colectividad, y que pueden obtener sólo instituciones fiduciarias constituidas en sociedades anónimas. La banca nació primero como intermediaria en los pagos facilitando el cambio de las diversas especies de moneda o su transporte a otro lugar. Con el tiempo se hizo intermediaria del crédito, en tanto que las operaciones originarias de cambio de valores pasaron a segundo plano. La banca, como intermediaria del crédito, adquiere temporalmente la moneda con derecho a enajenarla, es decir, contrae la obligación de restituir el dinero recibido y adquiere el derecho a recobrar el dinero prestado dentro de unos límites determinados de tiempo, por lo que bajo diverso aspecto y con el mismo dinero la banca se convierte en deudora y acreedora según que realice operaciones pasivas o activas de crédito.

La marcha buena y regular de la banca aumenta la confianza del público, fomenta el ahorro privado y sirve para mejorar las condiciones sociales con la multiplicidad de las operaciones de crédito, siendo la banca el instituto típico del crédito. La función de la banca, eminentemente social, es la de promover la circulación del dinero y del crédito; hace seguros los ahorros privados, tutelándolos con su organización, con disposiciones y reglamentaciones que los particulares no pueden realizar y cuyos gastos no pueden sostener.

3. Juicio moral Las bancas privadas ofrecen menor garantía que las públicas, ya que más fácilmente pueden caer en temibles desequilibrios, si no se observan las normas fundamentales de la intermediación del crédito, en cuanto que las operaciones activas (empleo de los capitales recogidos) han de depender del vencimiento de las pasivas (por lo que si las pasivas son de vencimiento corto, así han de ser también las activas). Para evitar la ruina de muchos ciudadanos es útil la intervención estatal que proteja la banca, aun cuando le deje su libertad correspondiente. Es inmoral atentar o maquinar una quiebra de banca, para obtener capitales a costa de los demás asociados. Estas quiebras (v. Quiebra) ocasionan perjuicios y daños a la figura de la banca, defensora del ahorro. Hoy la banca es una fuerza de propulsión del progreso y como tal beneficia a toda la sociedad. Bau.

Bibliografía

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F. Ferraris, Principi di scienza bancaria , Milano, 1892
A. Segre, Banca , en EI, VI
O. Bicchierai, Il mondo degli affari e la morale , Brescia, 1935, p. 243-275
J. Azpiazu, La moral del hombre de negocios , Madrid, 1944.

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