Diccionario de Teología Dogmática

Pietro Parente (P. P.)

MONISMO

Recursos

Término usado por primera vez por Wolff para indicar un sistema opuesto al Dualismo. El Dualismo clásico distingue el mundo del espíritu del de la materia, hasta afirmar la eternidad del uno y de la otra (Platón): es también dualista el sistema aristotélico de la materia y de la forma (Hilemorfismo), aunque armónicamente compuestas en el llamado «sínolo» (el todo, el ser compuesto), a diferencia de la concepción platónica que ponía el alma prisionera en el cuerpo de un modo violento.

Se distingue, por consiguiente, un Monismo espiritualista (todo es espíritu) y un Monismo materialista (todo es materia). Ejemplo del Monismo espiritualista es el sustancialismo de Baruc Spinoza († 1677), que reducía toda la realidad a una sola sustancia (divina), que se manifiesta de dos modos (correspondientes a dos de los infinitos atributos de Dios): el pensamiento, que constituye el mundo del espíritu, y la extensión, que constituye el mundo de la materia. Sin embargo, el uno y el otro son inmanentes en la única sustancia divina. A esta concepción estática se acerca el Monismo dinámico idealista (v. Idealismo), que resuelve todo en la idea (Hegel) o en el acto del pensamiento (Gentile): éste es el Monismo evolucionista del devenir. A él se opone el Monismo materialista, que tuvo un ardiente defensor en Ernesto Haeckel († 1910), el cual celebra en sus obras el triunfo de la materia hasta llegar a una especie de apoteosis religiosa. Sin embargo, sabios insignes han descubierto las imposturas de este hombre, que contaminó con sus trucos la ciencia con fines propagandísticos.

Junto a estas formas precisas y determinadas del Monismo hay otras menos acusadas, en que la tendencia monística domina un sector del pensamiento, de la naturaleza o de la vida humana; y así se habla de Monismo humanitario, sociológico, biológico, etc. Si estas formas inferiores pueden a veces ser admitidas sin dificultad de orden moral o religioso, el Monismo absoluto, lo mismo el espiritualista que el materialista, no es conciliable con el pensamiento cristiano y con la doctrina católica, porque implica necesariamente el Panteísmo (v. esta pal.), es decir, la confusión entre Dios y el mundo, y la negación de la creación. Aun desde el punto de vista filosófico y científico el Monismo se revela falso y sin argumentos serios.

Bibliografía

A. Guzzo, , Florencia, 1924;
F. Klimcke, , Florencia, 1914;
E. Wasmann, , Friburgo, 1919;
M. Baronchelli, , Bérgamo, 1923;
P. Mallebrancq, «Monisme», en DA.

Voces relacionadas

Internas

Externas