CELIBATO
(lat. «Caelibatus» = estado del que no ha contraído matrimonio): El ejemplo y la doctrina de Jesucristo, Hijo de Virgen y espejo de pureza incontaminada, lo mismo que el de los Apóstoles, que, siguiendo a Jesús, abandonaron sus familias, ejerció una poderosa fascinación sobre las primeras generaciones cristianas; de aquí la alta estima en que la Iglesia naciente tuvo a la virginidad, estima que no podía menos de ejercer un poderoso influjo en la selección de las personas destinadas al culto. A principios del s. III, Tertuliano y Orígenes hablan de gran número de clérigos continentes, y a principios del IV, Eusebio de Cesarea da de ello la razón íntima: «Es conveniente que quien se ha dedicado al ministerio divino se abstenga del uso del matrimonio, a fin de que, libre de toda solicitud terrena, pueda atender mejor a la predicación» (Dem. Evang., 1. 1, c. 9; PG., 22, 81).
Tales testimonios prueban la costumbre ampliamente difundida del celibato clerical, pero ningún documento de los primeros siglos habla de una ley establecida, antes el Concilio Niceno para la Iglesia Oriental tolera en el sacerdote y en el diácono el uso del legítimo matrimonio. Ésta fue la norma constante del Oriente hasta nuestros días. En cambio, en Occidente se determinó bien pronto una tendencia más rigurosa, y así el año 306, en el Conc. de Elvira, en España, se pudo promulgar un canon del tenor siguiente: «Placuit in totum prohibere episcopis, presbyteris et diaconis vel omnibus clericis positis in ministerio, abstinere se a coniugibus suis et non generare filios; quicumque vero fecerit ab honore clericatus exterminabitur» (C. Kirch, Enchiridion Historiae ecclesiasticae, 399). Ésta es la primera ley celibataria que abrió el camino que había de seguir después constantemente la Iglesia latina.
La alta conveniencia de esta ley la expone magistralmente J. de Maistre en su clásica obra El Papa, l. 3, c. 3, y sobre todo Pío XI en su Enc. «Ad catholici sacerdotii», de 1935, que ve en la castidad sacerdotal la más hermosa joya del clero católico.
Bibliografía
F. A. Zaccaria, , Roma, 1774;
D. Caracciolo di Torchiarolo, , Roma, 1912;
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B. Rüthscheid, , Roma, 1941, I;
E. Vacandard, «Célibat», en ;
M. Scaduto, «Celibato ecclesiastico», en (con bibl.). * Tower, , Madrid, 1951.