ANIMISMO
Teoría formulada por Ed. B. Tylor en el siglo pasado para explicar el origen de la religión. Tylor parte, como Spencer, del presupuesto del evolucionismo entonces en boga y sostiene que el hombre derivado de los animales a través de la consideración de los fenómenos del sueño y sueños, de la enfermedad y de la muerte, llega a descubrir en sí mismo un principio vital distinto del cuerpo, es decir, el alma, a la que atribuye muy pronto la supervivencia. De aquí el culto de los antepasados (Manismo), cuyos espíritus frecuentemente se encarnan en otros cuerpos (Metempsicosis).
El hombre primitivo, poseído el concepto de alma, por una tendencia antropomórfica proyectó su imagen en la naturaleza, viendo en todas las cosas un cuerpo animado de espíritu. Afirmóse así el Animismo, que llevó al culto de las fuerzas de la naturaleza y de aquí al politeísmo. Por medio del Animismo explica también Tylor el origen del fetichismo y de la idolatría (v. estas palabras): el fetiche es un objeto cualquiera escogido por un espíritu para su habitación; reducido a la figura representativa de un espíritu superior, el fetiche se convierte en ídolo en que se identifican el símbolo y la figura con el ser simbolizado. La idolatría según esto se deriva también del Animismo; consiguientemente, con la selección y exaltación de uno de los dioses se afirma el monoteísmo.
La teoría de Tylor fue favorablemente acogida al principio, pero muy pronto comenzaron los ataques contra ella. El estudio serio y profundo puso en evidencia los errores y la inconsistencia de la construcción animística. Su mismo fundamento, el evolucionismo, dista hoy mucho de ser sólido. No es, pues, cierto que la religión se origine del Animismo; en muchos pueblos primitivos le precede. Ni es cierto que el Animismo haya sido tan universal y uniforme como pretende Tylor: es solamente uno de los fenómenos que se encuentran de cuando en cuando en la historia de las culturas humanas. Pero lo que echa por tierra toda la teoría es el hecho probado de que el Monoteísmo, como culto del Gran Ser, se destaca entre los primitivos antes que el Animismo y el Politeísmo, que más bien son degeneraciones religiosas.
Bibliografía
G. Heinzelmann, Animismus und Religion, Gütersloh, 1913.
J. Pascher, Der Seelenbegriff des Animismus E. B. Tylor, Würzburg, 1929.
Schmidt, G., Manual de historia comparada de las religiones, Madrid, 1947.
P. Bouycourt, «Animisme», en DA.