ABELARDO, Pedro
Filósofo y teólogo nacido en 1079 en Pallet (Bretaña) y muerto el 21 de abril de 1142 en el monasterio de Saint-Marcel-sur-Saône. Discípulo de Roscelín (nominalista), de Guillermo de Champeaux (realista) y de Anselmo de Laon (iniciador de la Teología escolástica), combatió duramente a sus maestros y quiso abrir caminos nuevos tanto a la Teología como a la Filosofía. Espíritu brillante e inquieto, pasó de una escuela a otra —Santa Genoveva, Notre-Dame— arrastrando tras sí una muchedumbre de entusiastas oyentes, de cuyas filas salieron cincuenta obispos, diecinueve cardenales y un Papa, Celestino II. Tras sus novelescas relaciones con Eloísa y las condenaciones de los concilios de Soissons (1121) y de Sens (1141), acabó su atormentada existencia, reconciliado con San Bernardo, promotor del concilio de Sens, y con la Iglesia, en brazos de Pedro el Venerable, abad de Cluny.
Tienen importancia teológica entre sus obras el De Unitate et Trinitate divina, condenado en el concilio de Soissons y rehecho bajo el título de Theologia Christiana; el Sic et non, colección de textos aparentemente contradictorios sobre temas teológicos; el Scito teipsum, tratado de moral; y el Dialogus inter philosophum et theologum, original apología del cristianismo. Además de su conocida solución al problema de los universales —el universal no es una res, como quería el realismo, ni un nomen, como sostenía el nominalismo, sino un sermo, un concepto—, Abelardo se ganó positivo mérito en la teología por haber establecido una recta distinción entre la fe y la razón y por haber introducido aquel proceso didáctico, Sic et non, que, perfeccionado por sus sucesores, contribuyó ampliamente al desarrollo de la escolástica.
Bibliografía
C. Ottaviani, Pietro Abelardo, Roma, 1931.
J. Cottiaux, «La conception de la théologie chez Abélard», en Revue d’Histoire Ecclésiastique, 28 (1932), pp. 247-9, 533-51, 788-828.
U. Mariani, «Abelardo Pietro», en EC.
E. Gilson, Eloisa e Abelardo, trad. it. de G. Cairola, Turín, 1950.