Diccionario Bíblico

Francesco Spadafora

SABIDURÍA (Libro de la)

Recursos

Libro didáctico-poético del Antiguo Testamento, llamado en la Biblia griega Σοφία Σαλωμῶνος , y en las latinas Liber Sapientiae o Sapientia . Distínguense en él tres 521Apartes. I. (cc. 1-5). Exhortación a practicar la justicia o la religión; motivos para hacerlo; oposición entre la suerte final de los buenos y de los malos, premio de los justos y castigo de los malos en la vida futura. II. (cc. 6-9). Naturaleza de la sabiduría y bienes que la siguen. El autor explica qué es la sabiduría hablando en nombre de Salomón, el sabio por excelencia. III. (cc. 10-19). Conozcamos la sabiduría y su acción en las almas: su cometido en la historia de Israel, a la que se contrapone la de los cananeos y la de los egipcios, severamente castigados por Dios (11-12). Luego viene un largo estudio sobre el politeísmo; descríbese la idolatría en sus orígenes y en sus manifestaciones: animismo (13, 1-9); fetichismo (13, 10-14, 11); apoteosis de hombres ilustres (14, 12-21); corrupción que va con la idolatría (14, 22-31), y superioridad del monoteísmo hebreo (15, 1-19).

El libro se cierra (16, 1-19, 22) con un nuevo parangón entre los israelitas y los egipcios, recapitulando todo cuanto está expuesto en el Éxodo acerca de la salida de Egipto de los primeros y de su vida en el desierto. Las tres partes se distinguen también por los diferentes aspectos bajo los cuales se considera y se desarrolla el concepto de la sabiduría. En la primera predomina la sabiduría como virtud moral, casi identificada con la justicia (cf. 1, 1-15; 3, 1; 5, 6); en la segunda parte, además de ser la madre de todas las virtudes (8, 7.9.10; 9, 9-18), está personificada como atributo divino (7, 22-27); en la tercera parte se insiste en el carácter objetivo de la sabiduría como fuente de inmensos bienes para los hombres. Son importantísimas algunas prescripciones doctrinales que se enseñan aquí explícitamente. San Pablo para describir el divino Verbo encarnado se sirve de expresiones y de conceptos que emplea el autor de nuestro libro para la sabiduría como atributo de Dios (Heb. 1, 6; I Cor. 2, 7-16 y Sab. 9, 11-19); otro tanto sucede en la descripción de la vida eterna de los justos, también en el N.

T. (Mt. 13, 43 y Sab. 3, 7; Rom. 8, 18 y Sab. 3, 5; I Cor. 6, 2 y Sab. 3, 8; Mt. 24, 29 s.; 25, 34 y Sab. 5, 15-23); en la descripción de la posibilidad de llegar al conocimiento de Dios a través de las criaturas (Sab. 13, 4-9 y Rom. 1, 20), de la providencia divina (Sab. 12, 12-15; 15, 7 y Rom. 9, 19-23), de la corrupción del paganismo (14, 22-27 y Rom. 1, 22-32).

Algunos protestantes han intentado hallar en él errores provenientes de la influencia de la 521Bfilosofía griega; pero en vano. Sab. 3, 20 no habla de preexistencia de las almas, sino que afirma tajantemente la superioridad del alma sobre el cuerpo; en Sab. 11, 17 la materia amorfa ( ἄμορφος ὕλη ) no es la materia eterna, sino la creada (Gén. 1, 1) preexistente en la intervención ordenadora de Dios (Gén. 1, 2).

El libro fué compuesto para los hebreos que vivían en Egipto : las múltiples alusiones, sólo comprensibles de los hebreos, a la historia del Éxodo de Egipto, la destrucción de la idolatría (pensemos en la zoolatría: Sab. 12, 24; 15, 18), el continuo comparar la suerte de los israelitas con la de los egipcios, es un indicio claro de que el libro iba dirigido a la diáspora hebrea del valle del Nilo.

Las diferentes alusiones (Sab. 2, 1-20; 15, 14) de un grave peligro de persecución de los hebreos obliga a poner la composición del libro en el tiempo de Tolomeo Alejandro (106-88 a. de J. C.) y de Tolomeo Dionisio (80-52 a. de J. C.), o sea entre el 88 y el 50. El autor no es Filón (20 a. de J. C. - 40 desp. de J. C.; cf. Jerónimo, PL 28, 1307-08 y algún moderno: Fr. Pérez, B. Motzo); las doctrinas y el estilo son notablemente diferentes de las de Filón; y no se puede decir que los romanos hubiesen obrado «tiránicamente con el pueblo de Dios » (Sab. 15, 14) antes de Vespasiano. «Es muy verídico que en los cc. 7-9 el autor habla y escribe como si fuese Salomón, rey de Israel..., pero se trata de un inofensivo artificio literario empleado en las antiguas literaturas, una especie de prosopopeya para comunicar al discurso mayor atractivo y eficacia» (A. Vaccari). «No cabe dudar de que el libro fué escrito primitivamente en lengua griega, la lengua que usaban los judíos en Egipto , especialmente en Alejandría. Nótase en él, no sólo el colorido enteramente griego del lenguaje y del estilo, sino además el reflejo de las escuelas filosóficas y de las costumbres de la docta Grecia pagana» (A. Vaccari).

Bibliografía

A. Vaccari, I libri poetici , Roma 1925, pp. 297-326. G. Girotti, I Sapienziali ( La Sacra Bibbia , 6), Torino 1938, pp. 245-344. J. Weber, Le livre de la Sagesse ( La Ste. Bible , ed. Pirot-Clamer, 6), París 1946, pp. 365-528.

Voces relacionadas

Internas