RELIQUIAS MARIANAS
En la Iglesia católica se llaman «reliquias» los cuerpos, los huesos, las cenizas, los vestidos, etc., de los santos. Numerosas son las llamadas R. M. Muchas de ellas no son, evidentemente, auténticas. Hay otras cuya autenticidad es dificil de probar. Solamente alguna puede decirse auténtica. Se debe tener presente que, según el concilio de Trento (Ses. XV, del 3 y 5 de diciembre de 1563), a las «reliquias® es debido un culto «relativo» a la persona venerada, como ayuda de la piedad cristiana. El mismo concilio prohibía que se recibiesen nuevas reliquias sin el reconocimiento y la aprobación del obispo. Y según el CJC, si alguna reliquia es ciertamente falsa, debe ser prudentemente sustraída del culto de los fieles (can. 1284); la antigüedad, empero, de una reliquia es por si misma un indicio de autenticidad. BIBL.: Campana. E.. María nel Culto Cattolico. Ed.
II. Turin 1944; Piccari. T.. R. M., en «Enc. Mar. TbcouScos*. pp. 567-577 (con amplia bibliografía).