Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

PABLO DIÁCONO (llamado también Varnefrido)

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Nace entre el 720 y el 730, probablemente en Cividale del Friuli. Fue monje de Montecasino. Murió poco después del año 785. Dejó una especie de Antología Oratoria (El Homiliario de Pablo Diácono) que sirvió como prontuario de predicación durante la Edad Media, compilado por deseo de Carlomagno (PL 95, 115a-1556c). Hay que poner también de relieve que el Homiliario editado por Migne difiere del Homiliario primitivo reconstruido por F. Wiegand (Das Homiliarium Karls des Grossen, Leipzig 1897). V. también Morin, G., Les sources de l’Homiliaire de Paul Diacre, en «Rev. Bénéd.», 15 (1898) pp. 400-403; Ratti, A., L’Omeliario detto di Carlo M. e l’Omeliario di Alano di Farfa, en «Rendiconti del Reale Istituto Lombardo di Scienze e Lettere», serie II, 33 (1900) pp. 481-489. Para la identificación de los verdaderos autores, cf. Laurentin-Table, pp. 139-140. Son de P. D. la Homil. 1 de Ass. (PL 95, 1565d-1569c) y la Homil. 2 de Ass. (PL 95, 1569-1574a). Son dos homilías dirigidas a monjas: v. Barré, H., «Bull. Soc. Franç. Et. Mar.», 7 (1949) pp. 66-67; Marocco, G., en «Marianum», 12 (1950) pp. 401-403, donde se incluye un fragmento importante olvidado por Migne (col. 1573b).

Tema central de las dos sobredichas homilías es la santidad de María. Aunque nuestras alabanzas sean inadecuadas, se dice allí, no podemos, sin embargo, dejar de alabarla, ya sea por su cooperación a nuestra salvación, ya especialmente por su virtud superior a la de todos los demás santos y ángeles. Se afirma explícitamente la asunción. La primera Homilía concluye así: «Habetis adiutricem vestri certaminis gloriosissimam hanc virginem et matrem; quia quae toto mundo protulit languenti salutem, pro universis apud eundem suum natum... intercedit» (PL 95, 1569). La segunda Homilía, a su vez, tiene esta conclusión: «Ad hanc igitur omnis coetus omnisque sexus concurrite..., quia quae omnium castis suis visceribus protulit Redemptorem, universis prompta est opem conferre salutis» (PL 95, 1574).