Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

GUADALUPE HIDALGO

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Santuario mariano nacional situado a pocos kilómetros de la ciudad de Méjico. La mañana del 9 de diciembre de 1531, un indio llamado Juan Diego, al dirigirse a la iglesia para oír la Santa Misa, al llegar a un monte llamado «Tepeyac», fue dulcemente sorprendido por cantos dell’ciosos y por unos resplandores insólitos. Una voz lo llama y lo invita a subir al monte. En la cumbre del mismo (donde se había erigido un templo a la diosa Tonantzin) descubrió a una Señora que lo invitó a acercarse y, después de haberle preguntado adónde iba, se le manifestá como Madre de Dios y le expresd su vivo deseo de que en la llanura se erigiera un templo en el que manifestaría todo su amor, encargóndole que notificara este su deseo al obispo de Méjico, Zumárraga. El indio obedeció: a la mañana siguiente, 10 de diciembre, se presentd al obispo, pero en vaño. Por la tarde, mientras Juan retornaba a su aldea, vio nuevamente a la Virgen, la cual le pidió que volvicra al obispo; pero éste exigid alguna seríal de parte de la Virgen que comprobara la veracidad de su másión. Juan halld nueva mente a la Virgen, la cual le invito a volver de nuevo, a la mañana siguiente, a aquel lugar para darle la señal que pedía.

Al día siguiente, 11 de diciembre, Juan no ejecutd la orden recibióa por haber tenido que ocuparse de un tío enfermo de peste. A la mañana siguiente, 12 de diciembre, mientras Juan va en busca de un sacerdote para que administre los últimos sacramentos al tío moribundo, se encuentra con la Virgen, la cual, después de haberle anunciado que su tío se había curado en aquel momento, le invita a subir de nuevo al monte donde la había visto la primera vez, que cogiera las rosas que encontrase, las guardase en su manto y se las Uevase al obispo. El indio obedeció y, hacia las once de la mañana (12 de diciembre), desplegd ante el obispo su manto: las rosas frescas y hdmedas cayeron a tierra, y en el interior del manto se veia pintada una maravillosa iroagen de María Inmaculada. El obispo, con sus famillares, cayó de rodillas; hizo después colocar la imagen en su oratorio, y pidió que se le indicara el lugar en el que la Virgen descaba la construcción de un templo.

Vuelto a casa, Juan halld al tío cura de: también dl había visto a Nuestra Señora, la cual, al curarlo, le había dicho que deseaba la erección de un templo en el lugar donde la había visto su sobrino, y que su imagen se Uamase (Santa María de G.d. Al correr la noticia de estas maravillas, los indios asedíaron el palacio del obispo. Este, para satisfacer el deseo de la turba, hizo llevar la imagen a la iglesia mayor, donde permanecid hasta la construcción de una ermita. Muy pronto se construyeron tres templos en el lugar mismo de las apariciones. En 1622 hubo que construir un templo mayor, adaptado a la gran masa de peregrinos. El 27 de abril de 1709 se construyó la actual basílica con el título de aSobremanera insigne Colegiala Real de Nuestra Señora de G.». Fue agrandada después en 1895, con ocasión de la solemne coronación de la taumaturga imagen. En 1931 fue restaurada y enriquecida con oro y bronce, con mdrmol y tapiceria, con oca sión del cuarto centenario de las apariciones.

En 1666 se formalizd un proceso candnico sobre las apariciones, por orden de la Santa Sede, y en él declararon 21 testigos, entre los cuales uno de 125 años y otro de 126, y que por tanto habían pod id o entrevistarse con los que habían presenciado los hechos. Basándose en este proceso, Benedicto XIV concedid en 1754 la fiesta, Misa y Oficio de N.ª SA de G. y aprobd el patronato de la misma sobre todo Méjico. No faltan, por otra parte, testigos contemporáneos a los acontecimientos. Y hay además una verdadera confirmación del origen prodigioso de la imagen de N.ª S.ª de G. en la materia misma sobre la que está impresa (un basto tejido de agave) y en la conservación de la misma, a pcsar de haber estado descubierta durante más de 116 años, y en lugar salitroso y hiimedo. En 1921, 14 de noviembre, manos criminales pusieron una bomba de dinamita a los pies de la imagen: la formidable explosion pulverizd las placas de mdrmol sobre las que estaba colocada la bomba y dan«5 el altar y la ba silica: la santa imagen quedd ointacta». BIBL.: Rcvista «Marie» del Centro Mariano Canadáense de Nicolet (Canadd), ntfmero de mayo-junta de 1954.

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