COVADONGA (Santa María de)
Gra santuario mariano en Asturias. All» por lc albores del siglo vm, un grupo de fugitivo: acaudillado por Don Pelayo, se refugiab ». ROSCMtNC. en las profundas cavemas de los montes de Asturias. Las rocas aqueUas eran un baluarte casi inexpugnable. Más de doscientos mil drabes marchaban camino de Cangas de Onis, dispuestos a acabar con el único foco de» resistencia al dominio musulmán en la Peninsula. Aquí se halla el monte Auseba. En sus laderas hay una gran cueva debajo de un penasco de 180 pies de altura. Esta cueva estaba consagrada a la Virgen Dios sabe desde cudndo. Don Pelayo ya la halld convertida en un templo de María al cuidado de un viejo ermitaAo. Por debajo de la cueva sale el rio Deva despendndose de una altura de 90 pies. jVaya tesoro! \ Este si que era un refugio inexpug nable! Esta cueva era nada menos que la sepultura abierta M islamismo en España y, quizes, en el resto de Europa. Entra el gran ejdrcito por el desfiladero. Pelayo ataca terriblemente con un pufiado de valientes» aquí luchan todos: hombres, mujeres y niños. No hay armas para todos, pero no importa. Los desarmados hacen rodar peñascos y troncos sobre el enemigo, que se desconcierta.
Al An comienzan a escalar la pendiente. Aunque caen muchisimos, queda gente para todo. Gracias a una espantosa tempestad que se desatd implacable, el ejdrdto de la medía luna queda para siempre sepultado. Todo ello tuvo lugar en el año 718. Aquí se salvd la civilización europea. El gigantesco Euseba sigue en pie a través de los siglos, cual bella cúpula del templo que para si escogid María. La Madre de Dios fue en Covadonga, y sigue siendo todavía, fuerte como un ejdrcito en orden de batalla. Frente a la cueva se eleva majestuosa la actual basílica y el monasterio, ambos, naturalmente, dedicados a N.ª S.ª de Covadonga. Durante todo el aiio, y principalmente en veraño, suben riadas de peregrinos a postrarsc ante la reina de los ángeles. Su fiesta se celebra el 8 de septiembre, día en que los romeros se cuentan por miliares. BIBL.: Arumuru. F. de. Covadonga, de la obra Asturias, Gijón 1894.