UNIDAD (de Dios)
La unidad en el sentido trascendental es ausencia de división: todo lo que es indiviso es uno y en este sentido todo ente es uno, esto es indiviso, aunque sea divisible o compuesto, como p. ej. el hombre. En sentido predicamental la unidad es un elemento cuantitativo o numérico.
La fe nos enseña que Dios es absolutamente Uno en todos los sentidos, esto es, Monoteísmo puro. Razón: a) Dios es Uno en sentido trascendental, porque es absolutamente simple y excluye de sí toda composición, toda división, toda divisibilidad; b) Dios es único numéricamente, porque es el ser subsistente, y por lo tanto infinito; ahora bien, es absurdo poner más de un infinito. Si por hipótesis admitimos dos infinitos, A y X, tendremos que sus relaciones posibles habrán de reducirse a igualdad o desigualdad: si son iguales, no pueden ser infinitos, por ser inferiores a la suma de ambos; si uno es menor que el otro, el menor sería finito; y si uno es mayor, el otro queda igualmente finito. Todo esto prueba el absurdo no sólo de todo Politeísmo, sino también del Panteísmo, que, identificando a Dios con el mundo múltiple, desemboca necesariamente en una especie de Politeísmo.
La Trinidad no destruye la unidad de Dios, porque ésta es en línea absoluta, mientras que aquélla es en línea relativa.
Bibliografía
Sto. Tomás, , I, q. 11;
A. D. Sertillanges, , Paris, 1925, p. 208;
íd., , Barcelona, ELE, 1943.